Para Patricia Negrete Tafoya

Pénjamo, Guanajuato. Colectivo: “Una Promesa por Cumplir”. Patricia pertenecía a este grupo. Era una más de las hermanas, madres, primas, tías buscadoras. Ella cumplió con la promesa. Las autoridades no lo hicieron. Se ha convertido en una persona más que al buscar justicia por los desaparecidos, es asesinada impunemente, por los mismos a quienes denuncia. Esto sucedió la semana pasada. Guanajuato lo atestigua. Y aún no aparece la hermana de la víctima, a quien buscaba desde 2021. Cinco años sin resultado alguno.

Ahora, Amnistía Internacional demanda a las autoridades mexicanas para que fortalezcan las medidas de protección para las “buscadoras”. Es importante que se establezcan acciones prioritarias e inmediatas para la protección de los colectivos de búsqueda. Pareciera que la dignidad humana ha sido desaparecida de los intereses nacionales. El crimen que se cometa contra las buscadoras debe ser entendido como parte de un todo que ha comenzado desde los 43 desaparecidos de Ayotzinapa. En la noche del 26 de septiembre de 2014, 43 estudiantes de la Escuela Rural Normal de Ayotzinapa desaparecieron en la ciudad mexicana de Iguala, en el estado de Guerrero, y jamás se supo de ellos.

Desde entonces han pasado casi doce años, y la polémica continúa retumbando ante acusaciones de impunidad, corrupción y vínculos al narcotráfico en el crimen. Finalmente, solo se encontraron tres de ellos. A la desaparición de los 43 se le conoce como el caso Ayotzinapa y es uno de los escándalos más mediáticos en la violenta historia del país. Las últimas investigaciones lanzadas por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) lo califican como “crimen de Estado” e implican a funcionarios del “más alto nivel del gobierno” en el delito. Es por eso que al recordar este sonadísimo caso, la organización aseguró que el crimen “no puede entenderse como un hecho aislado”, al recordar que las personas buscadoras enfrentan constantes amenazas, agresiones y riesgos por realizar “una labor que corresponde al Estado”.

En ese sentido, Amnistía urgió a la Fiscalía de Guanajuato a investigar el caso de forma “inmediata, exhaustiva, independiente e imparcial”, considerando la labor de búsqueda que realizaba Patricia Negrete Tafoya, como una línea prioritaria. La víctima buscaba a su hermana Laura Angélica Negrete Tafoya —desaparecida desde 2021— en Pénjamo, Guanajuato, y acompañaba a otras familias en la búsqueda de sus seres queridos. De acuerdo con la Fiscalía General del Estado, Patricia fue atacada a balazos el martes en ese municipio. Su cuerpo fue localizado junto a una motocicleta en las inmediaciones del Hospital General de la colonia Las Américas.

En su momento, la autoridad informó que abrió una carpeta de investigación por crimen, al tiempo que realiza diligencias para esclarecer el móvil del mismo, e identificar a los responsables. Amnistía también demandó identificar y sancionar tanto a los autores materiales como intelectuales del asesinato, garantizar la reparación del daño a la familia y continuar con la búsqueda de Laura Angélica. Además, llamó a las autoridades estatales y federales a adoptar medidas urgentes para proteger a los colectivos de familiares de personas desaparecidas. AI advirtió en un informe de 2025 que nueve de cada 10 personas buscadoras en México son mujeres que luchan por encontrar a sus seres queridos, de las que al menos un 97% sufre violencias y afectaciones por realizar una labor que como arriba menciono le corresponde al Estado.

Según la organización, al menos 35 personas buscadoras han sido asesinadas en México desde el año 2011, 21 mujeres y 14 hombres. Además, Guanajuato concentra el mayor número de desapariciones de personas buscadoras (5), seguido de Jalisco (4) y Sinaloa (3). En ese contexto, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) reconoció a la Selección Mexicana su desempeño en el Mundial, pero hizo un llamado a que esa euforia no derive en la desatención de las madres buscadoras que aún realizan esfuerzos para localizar a sus seres queridos.

En un comunicado, la Iglesia aseguró que “como mexicanos se comparte el gozo y la esperanza que el deporte y la fiesta mundialista trae consigo, pero también las tristezas y angustias de la ciudadanía que coinciden con este evento de talla internacional. Que estos acontecimientos nos recuerden que las alegrías y los sufrimientos de nuestros pueblos nos unen como una sola familia humana y nos llaman a caminar juntos con empatía, solidaridad y compromiso con el hermano”, concluyó.”

El director de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés), Terrance Cole, mientras tanto, lanzó una nueva advertencia contra el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), a los que identificó como los principales objetivos de la estrategia estadounidense para combatir el narcotráfico y la crisis del fentanilo. A través de un mensaje difundido en las redes sociales oficiales de la DEA, Cole —según reportó El País— aseguró que la agencia utilizará todos sus recursos a nivel internacional para perseguir a las organizaciones criminales responsables del tráfico de esta droga. “En todo el mundo, la DEA empleará todo el peso de su estructura global en esta lucha. Vamos a cazar a los terroristas extranjeros responsables de la crisis del fentanilo”, afirmó. El Cártel de Sinaloa y el CJNG constituyen la prioridad número uno.

Cole sostuvo que el fentanilo representa una amenaza sin precedentes para Estados Unidos y reiteró que ambas organizaciones han provocado graves daños a familias y comunidades estadounidenses, por lo que la DEA mantendrá su ofensiva para desarticularlas. Conocemos las tensiones que se han producido en el gobierno de la presidenta Sheinbaum debido a esta situación. Y que, a pesar de su negativa a aceptar la intervención de Estados Unidos, mientras tanto y estando junto a ella, “Cole afirmó que la DEA cuenta con la capacidad para enfrentar a estas organizaciones desde todos los ángulos posibles”.

Me atrevo a afirmar que la situación en nuestro país convierte a “las madres buscadoras, en la población mínima, más vulnerable de todas las existentes en México, que son muchas”. Confiemos en que la exhortación de AI, y las palabras de Terrance Cole, pongan en calidad de urgencia la atención que todas ellas, junto con quienes las acompañan sean protegidas y defendidas como debe ser.— Mérida, Yucatán

Abogada y escritora

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