Ante la debilidad de la oposición y el escaso interés que genera, pese a su estridencia contra la 4T, ya casi es un lugar común considerar que la verdadera confrontación política se está dando en Morena, entre sus dirigentes, grupos y precandidatos.

Confrontación explicable en un partido que se vuelve hegemónico, pero muy lamentable cuando el fuego amigo y la propaganda negra dominan la búsqueda de candidaturas. Peor aún cuando el desenlace es la inconformidad y las alegaciones de fraude, que evidencian cuán difícil es en México la cultura de admitir la derrota.

Has llegado al límite de notas gratuitas, para seguir leyendo…

Crea una cuenta, es gratis y
podrás leer 5 notas más.

Suscríbete a nuestros planes
y obtén acceso ilimitado.

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán