Es candidata por amor a Yucatán Jasmín López
Contrario a la mayoría de los políticos que andan con su avanzada y hasta personal de seguridad en algunos casos, Jasmín López Manrique, “Tina Tuyub”, llega al parque de la Alemán sola, manejando su auto rojo.
Se estaciona enfrente de la iglesia y antes de bajar de su vehículo, que tiene adherido el nombre “Tina” a la altura de la carabela derecha, se pinta la boca, se acomoda el hipil y ajusta bien su lazo de mestiza.
Jasmín-Tina, Tina-Jasmín. Ya no hay fronteras entre las dos. “Tina es la chispa, la graciosa, la carismática, la que en todo se mete; Jasmín es la que piensa, la estudiosa, la que es más prudente, el ‘celebro’. Así, entre las dos lo vamos haciendo”. Aunque un rato más dice que hay Jasmín maestra, artista, porrista de los Leones y profundamente enamorada de Dios. “Todas las Jasmines nos reunimos y coincidimos en nuestro profundo amor a mi tierra y gente, y me duele ver lo que está quedando de Mérida”.
Considerada un icono del teatro regional como el fallecido Héctor Herrera “Cholo”, su pareja de muchos años, Jasmín está en estos días metida de lleno a la política, algo que no le es ajeno del todo pues en 2006 fue candidata a diputada por el PRD, el mismo que ahora la postula para la alcaldía.
“Siempre me ha gustado la política y estar informada. Leo, me gusta participar… en mi juventud participé de una manera más activa. Y cuando llego al teatro, a lado de don Héctor aprendí a hacer el teatro político y aprendí a ser observadora, a ser crítica”.
Señala que ser candidata a diputada fue una experiencia deliciosa que le dio mucho material para escribir ‘El Pejemadrazo’, “una historia exitosa que dentro de un tiempo la gente reconocerá como un testimonio del fraude electoral que se cometió en las elecciones de 2006 porque sí hubo fraude”.
Jasmín recuerda que la gente le contaba que integrantes de determinado partido les decía cómo y por quién debían votar. “Por eso cuando recibí la invitación (para ser candidata a la alcaldía) no lo pensé mucho y dije sí. Además, para mí es un honor ser candidata pues estoy enamorada de mi tierra, de mis costumbres, de mi gente. Amo todo lo yucateco, me gusta ser yucateca, presumo ser yucateca”.
También la animó el hartazgo por las campañas políticas que, dice, son de cartón, de personajes falsos, de mentiras, de falsas promesas. “La gente no cree nada de nada, a la gente no la engañan. Ya estamos cansados del juego en el que hacen como que nos engañan y nosotros como que les creemos. Ya estamos hartos de eso”.
Eligió al PRD pues asegura que es un partido incluyente donde todos son bienvenidos. “Uno no tiene que ser Arrigunaga, Peón ni Dzipiris, está todo el que quiera participar y tenga los mismos ideales”.— IVÁN CANUL
Consciente de las críticas que de no tiene experiencia política, Tina asegura que es verdad. “Yo no soy una gente que sabe trabajar y siempre he vivido de mi trabajo. Tener experiencia es estar chupando del presupuesto, y por eso tienen apuro y desesperación por quedarse porque de eso viven y no saben hacer otra cosa”.
Metida en su papel de candidata, pero sin perder la esencia de Tina, Jazmín realiza un recorrido por el mercado pero antes se detiene en la puerta de la escuela “Juan Crisóstomo Cano y Cano” donde estudió la primaria. Allí mismo recordó que fue la primera mujer en secundaria en tomar taller de carpintería. “Abrí brecha”, dice Jazmín, tras recordar que en el taller hizo una tabla de cortar y un rodillo.
Ya en el centro de abastos, saluda a los locatarios. Algunos le preguntan “¿por qué partido vas, Tina?”. “Por el PRD, el ‘amarío’, así que ya saben”, les responde.
Sus antiguos vecinos la saludan, otros la abrazan. No falta quien la recuerda como “la huerita de la esquina”, pues tenía su casa en el cruce de las calles 31 y 26 donde sembró un laurel, pensando que era ficus.
En el mercado, Jazmín no solo pregona rábano como su personaje también pregunta por el precio de un cubo para que le de agua a sus perros.
Hace una última parada junto a la iglesia donde fue catequista e integrante del coro. Allí una mujer la ve y exclama: ¡Tina, tú vas ganar!”. Jazmín esboza una gran sonrisa y con su voz de Tina dice: “Ya ven, ella lo sabe, es profeta”.
