Míriam Millán Herrera

Una familia de Komchén cede su casa por horas

Míriam Millán Herrera y su familia madrugaron la mañana del domingo pasado no solo para acudir a votar, sino porque su casa en Komchén, comisaría de Mérida, era la propia casilla.

En minutos los muebles de la sala de la casa fueron sustituidos por mesas y mamparas, y las cuerdas para colgar la ropa de la terraza retiradas pues ahí estarían las casillas contiguas.

La noche anterior el domicilio de Míriam, quien vive con su esposo, sus dos hijos y su padre, ya estaba convertido en la sección 0634.

El domingo pasado cuando Míriam quiso votar ya era tal la fila de gente que salía de la casa y se alejaba sobre la acera que decidió dejarlo para más tarde.

No faltó quien le dijera: “Vecina pida chance, es su casa”, pero como buena ciudadana espero a que disminuyera la afluencia, lo cual vino a ocurrir en las primeras horas de la tarde.

Es primera vez que Míriam presta su casa para ser sección electoral, pero no es la primera vez que el predio ha servido para lo mismo.

La vecina de Komchén explica que hace varios años, antes de habitarla ella, en esa casa ubicada en la calle 31 entre 24 y 26 funcionaba un Cobay y se utilizaba como casilla cuando había elecciones.

“Esta vez me vinieron a ver y preguntar si yo les podía facilitar la casa para que se instalaran las casillas, no lo pensé mucho, pues me nació dárselas, las di porque me nació hacerlo, por cooperar, creo que más que nada por esto, cooperar con algo tan importante como las elecciones de tu país”, dijo.

Además aquí en Komchén somos tranquilos, todo se maneja en calma y no hay riesgo, bueno esperemos que esta vez tampoco le hagan algún daño a tu casa.

Míriam asegura que esta vez vio mayor número de votantes, mucho más que en años anteriores y consideró que se debió al interés que despertaron las campañas entre la gente, más aún porque se elige de todo, desde alcalde hasta presidente del país y por eso muchos se interesaron en votar.

Bajo el intenso sol y esperando su turno en el patio de la casa, Pedro Sosa, de oficio albañil, llegó temprano esperando ser de los primeros en sufragar antes de que el astro rey enviara sus calientes rayos, pero no lo logró, pues ya había gente esperando turno.

El alarife consideró que votar más que derecho debe ser una obligación de todos los ciudadanos, pues lo que un gobierno haga o deje de hacer afecta a todos por igual.

“Luego oyes a todos quejándose u opinando si esto estuvo bien o mal, pero ni siquiera fueron a votar”, dijo el vecino de Komchén.

Al mediodía la casa de Míriam estaba repleta de gente como si hubiera fiesta y sí lo había, pero era una fiesta cívica.— Luis Iván Alpuche Escalante

 

Jornada Elecciones

Una vivienda de la comisaría de Komchén se habilitó como casilla electoral.

Afluencia

Durante toda la mañana las casillas instaladas en el predio de Míriam y en una primaria de la localidad recibieron buena afluencia de votantes.

Áreas

La sala y terraza de su casa sirvieron para la instalación de las mamparas y las mesas de los funcionarios y representantes de partidos políticos.

Cierre

Por la tarde bajó la afluencia de votantes y las casillas cerraron en tiempo y forma.

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