CIUDAD DE MÉXICO (EL UNIVERSAL).- Quienes platicaron con ella en alguna de sus visitas a México recuerdan a Dolores O’Riordan como una mujer capaz de sorprenderse por cosas pequeñas como el sabor de la fruta, amable en su conversación y luciendo un pequeño crucifijo en el cuello. De hecho, su nombre es el resultado de la fe de su madre en el catolicismo.
Este lunes, la muerte sorprendió a Dolores a los 46 años de edad mientras realizaba algunas grabaciones en Londres.
Lo demás es, hasta ahora, un misterio.Dolores tenía tan sólo 18 años cuando nació The Cranberries en Irlanda, proyecto que se caracterizó por su crítica social con canciones como “Zombie.” En algunas entrevistas, la cantante se refirió a esa época de éxito mundial como una tormenta que ellos no podían apreciar ni controlar por estar justo en medio. En el ojo.
“En Zombie había una crítica al armamentismo, a la situación que permanecía en Irlanda del Norte. Algunas de sus canciones sí tenían una temática de cuestionamiento, de poner en perspectiva algunos de los problemas que estaban viviendo“, dice el crítico musical Jorge Soto.
En su opinión, el talento de Dolores para escribir sucedió al talento nato por la música, pues desde pequeña se unió al coro de la iglesia.
En 1994, The Cranberries ofreció su primer concierto en México en el teatro Metropólitan. La especialista musical Julia Palacios recordó esa primera presentación.
“El concierto fue muy entrañable porque la voz de Dolores era excepcional con esos agudos que alcanzaba. Llenaba todo el escenario con la voz, a los que estábamos ahí nos impresionó porque una cosa es cuando escuchas las grabaciones y otra cuando los estás viendo en vivo.”Para ella, la agrupación es una de las más simbólicas de la última década del siglo XX.
En el 2000 la gira “Bury the Hatchet” los traería de nuevo al auditorio Nacional y en 2002 regresaron con la gira “Wake Up and Smell the Coffee World Tour”.
“El extenuante ir y venir y la ausencia de una vida “normal” llevó a la agrupación a parar el proyecto en 2003, pausa de la que volvieron en 2009. En medio, Dolores probó suerte con un disco como solista titulado “Are you listening.”
La celebración de su reencuentro se vivió en México en 2010, con “Reunion Tour“Declarada una mujer feliz a pesar de su nombre, tuvo una vida llena de dificultades desde pequeña, pues ella, una de siete hermanos, trabajó desde muy joven por carencias económicas. Cuando tenía ocho años de edad sufrió abuso sexual, situación que hizo pública en 2013 como forma de liberación. Desde mayo de 2017, un problema en la espalda provocó que la banda cancelara 30 conciertos en Europa y en Estados Unidos.
La banda se disculpó con la audiencia por lo acontecido. Aunque las causas de su fallecimiento son desconocidas todavía, el legado de The Cranberries perdurará entre sus seguidores.
Los males detrás de su silencio
Siempre cuidó su imagen y trató de ser discreta. De aquello que pasaba abajo del escenario compartió poco, pero fue contundente. Dolores O’Riordan confesó en 2014 que sufrió abuso sexual cuando tenía entre ocho y 12 años, lo que derivó en trastornos alimenticios, depresión y crisis nerviosas.Por su mente también pasó el suicidio.
“Traté con una sobredosis el año pasado… Supongo que debo estar aquí por los chicos (sus tres hijos).”En un momento comentó que a veces bebía mucho y en otra entrevista, según el periódico The Mirror, dijo que no podía tener pastillas para dormir a su alrededor, porque después de unas copas era capaz de consumirlas.
En 2015, la irlandesa tuvo otro episodio de sinceridad y declaró al sitio metro.news que había sido diagnosticada con trastorno bipolar.
“He experimentado extremos durante mi vida, pero apenas fui diagnosticada hace dos años. Hay dos extremos del espectro, puedes estar extremadamente deprimida y entonces te vuelves maníaca.”
