Regresa con nuevas ganas
LOS ÁNGELES (EFE).— Al comenzar su gira por Estados Unidos y editar su primer disco en una década, Plastilina Mosh dijo que el humor “ha sido una parte fundamental” en su trayectoria y un recurso para superar los problemas.
“El humor es una evasión y una herramienta para lidiar con el estrés diario, político y demás”, expuso en entrevista Alejandro Rosso, que compone el dueto junto a Jonás González.
“No pensé que terminaría haciendo música con alguien como Jonás, creo que nuestro humor nos ayudó a generar contenido. En un principio, lo tomamos como algo que solo nos gustaría a los dos, la sorpresa fue que interesó rápido a terceros”, añadió.
Plastilina Mosh comenzó ayer en Los Ángeles una gira por Estados Unidos que les llevará a Oakland, San José y Chicago, donde compartirá cartel en el Ruido Fest con Caifanes y Kinky.
Rosso dijo que, tras varios años de pausa, vuelven a los escenarios con “ nuevas ganas” como las del “futbolista que se retira y luego lo extraña y quiere regresar”.
Plastilina Mosh ya se presentó en México y Colombia con un concepto que recupera su esencia.
“Es emocionante regresar a ese formato que es el que originalmente teníamos y en el que, con menos, tratábamos de hacer lo más posible”, afirmó.
El dueto, cuya música ecléctica e irónica mezcla pop y rock con sonidos electrónicos, se formó en los años 90 y editó su último álbum “All U Need Is Mosh” en 2008, pero ahora tiene planes de publicar un disco antes de finalizar el año.
De las nuevas canciones ya se conoce “JAJAJA”, un sencillo que se editó a principios de 2018 y retoma la identidad caricaturesca del grupo.
Plastilina Mosh surgió en Monterrey como parte de la Avanzada Regia, un movimiento que agrupaba a diferentes artistas de esta ciudad en el cambio de siglo y que influyó en el panorama alternativo en México.
“Eran otros tiempos (…). Había menos medios de comunicación, no había internet, celular, veías tres o cuatro canales de televisión. Entonces, ¿qué hacías?”, recordó Rosso sobre sus inicios.
El músico opinó que Monterrey tenía unas condiciones especiales para el arte al estar “tan aislada” y como “en un limbo” entre dos polos de influencia: Estados Unidos al norte y la Ciudad de México al sur.
Rosso reflexionó sobre cómo cambió la industria y el público.
“Hay más cosas pero con menos calidad. Creo que la gente ahora, las generaciones más jóvenes, tienen menos paciencia. Yo voy al cine y ya a la media hora prenden el WhatsApp. Creo que va en detrimento para el desarrollo de proyectos nuevos. A lo mejor antes, al tercer disco empezaba a sonar tu banda como debería ser, y eso eran años…”, indicó.
Pero ante una escena inestable con la globalización y la transición digital como telón de fondo, señaló que es cuestión de esperar y ver cómo se resuelve esta situación. “Digámoslo de esta manera, removieron la tierra de abajo en la alberca y el agua está turbia ahora. Vamos a ver cómo se asienta y cómo cae todo”.
