VENECIA.- Venecia recibió hoy con los brazos abiertos a Johnny Depp, quien se declaró “orgulloso” de coincidir en la Mostra de Cine con su hija Lily-Rose Depp.

Lily-Rose Depp presentó el lunes fuera de competencia, junto a Timothée Chalament, la película “The King”.
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“Es increíble, lo único que puedo hacer es sonreír”, dijo el actor durante la rueda de prensa de presentación de “Waiting for the barbarians”, un filme dirigido por Ciro Guerra que aspira al León de Oro.
Depp recordó que su hija -nació de su relación con la actriz francesa Vanessa Paradis- visitó varias veces al festival de niña, y expresó su orgullo al verla ahora “convertida en una mujer joven increíble, abriéndose camino por si misma, con dignidad”.
“Pudo hacer películas para ganar dinero, aprovechar su nombre, pero no es así”, subrayó al recordar que, al inicio de su carrera, después de rodar su primera película junto a Natalie Portman (“Planetarium”), la actriz encadenó tres películas francesas seguidas.
“Estoy muy orgulloso de ella, es impresionante, ella es mi dios”, concluyó.
Un consentido de la Mostra
En un momento complicado para su carrera y reputación y arrastrando las secuelas de su tormentoso divorcio de Amber Heard, Depp tuvo un gran recibimiento en Venecia.
El actor presentó “Waiting for the barbarians”, una alegoría sobre el poder y el miedo al extranjero.
El regreso de una estrella
La cinta supone el regreso de la estrella hollywoodiense al cine de autor después de las sagas “Piratas del Caribe” y “Animales Fantásticos”.
Depp parece a gusto con su papel del villano y tras dar vida al temible Grindelwald del universo de Harry Potter se pone ahora en la piel de un coronel siniestro y sin escrúpulos.
