Natalie Portman al llegar al estreno de “Lucy In The Sky” en el Festival Internacional de Cine de Toronto

Festival de Cine de Toronto, con grandes estrenos

TORONTO (AP, Notimex y EFE).— Antonio Banderas dice que su estado de ánimo tras haber sufrido un ataque cardiaco hace años influyó en su aclamado trabajo en “Dolor y gloria”, del director Pedro Almodóvar.

Banderas ganó el pasado mayo el premio al mejor actor en el Festival de Cine de Cannes, en Francia.

En una entrevista en el Festival Internacional de Cine de Toronto, Banderas dijo que recurrir a su experiencia personal siempre lo ha ayudado, pero que Almodóvar recalcó que especialmente lo hiciera para este papel.

“Tuve un ataque cardiaco hace dos años y medio y eso me cambió en ciertas maneras, sí. Pedro detectó eso, lo vio, y me dijo ‘no lo escondas’”, contó el español.

Banderas entendió el mensaje del director manchego.

“Sabía exactamente de lo que estaba hablando, porque después de que uno sufre un ataque al corazón recibe mucha información sobre de qué se trata la vida que es muy difícil describir con palabras, pero eso estableció una nueva manera de comprender la vida en sí misma”, expresó en la entrevista.

El suceso de 2017 lo cambió de manera significativa, explicó el actor de 59 años. Su familia y amigos se volvieron más importantes. “Uno se vuelve más crudo”.

“Eliminas cosas que pensabas que eran importantes en tu vida, las borras por completo”, precisó.

También fue capaz de identificar partes de su carrera que le eran esenciales.

“Yo diría que mi pasión por la actuación y por contar historias como era al principio, cuando no estaba en Hollywood, cuando no vivía en Madrid, tú sabes, cuando comencé en mi ciudad natal de Málaga haciendo teatro, eso me volvió a la memoria”, añadió el actor.

“Fue hermoso, porque he sido un eterno nominado. Nunca me había parado allá arriba” en el podio, señaló.

En “Dolor y gloria”, con la que España busca una nominación a mejor largometraje internacional (categoría antes conocida como mejor cinta en lengua extranjera), Banderas encarna a un director de cine con dificultades físicas y una vida plagada de arrepentimientos. Partes de la historia son un reflejo directo de la vida de Almodóvar, lo que obligó al actor a abordar con mucho cuidado su rol.

“Obviamente es muy raro tener a la persona a la que estás interpretando dirigiendo la película al mismo tiempo. Así que la cantidad de información que tenía de él era directa y no siempre era información obvia; era información muchas veces emocional”, explicó.

En cuanto a su salud, Banderas dijo contento que no se había sentido mejor en años. “Estoy haciendo exactamente lo que me dijeron”, explicó. “Hice algo realmente estúpido por muchos años: era fumador, y el último cigarrillo que fumé fue la noche antes de mi ataque”.

Por otro lado, la historia sobre el sexo geriátrico y otros peligros que afectan a los amantes del envejecimiento, que presenta Arturo Ripstein en “El diablo entre las piernas”, tuvo su estreno mundial ayer en el Festival Internacional de Cine.

Narrada en blanco y negro, la historia presenta a un viejo (Alejandro Suárez) que gasta su aburrimiento en deambular por la casa celando a “Beatriz” (Sylvia Pasquel), su mujer; esos celos se han convertido en la gasolina que mantiene ardiendo la mente y el corazón de su marido.

“Los pleitos desgastan y el equilibrio se rompe, así que ‘Beatriz’, a fuerza de sentirse celada, se siente deseada y deseable; en su intento por comprobarlo, una noche sale de su casa sin rumbo alguno, pero con un solo propósito: sexo. Al regresar, desata la hecatombe. “Dinorah” (Greta Cervantes), la criada, no puede permitir tal osadía y toma partido”, relata la sinopsis de la película.

La guionista Paz Alicia Garciadiego explica que la trama “tiene que ver con los celos y el proceso de deterioro de una pareja que empieza a estar aislada del mundo. Esta historia surge a partir de unos amigos que nos contaban que los celos de un hombre se detonaron con la presencia del Alzheimer.

“Él nunca había sido celoso y un buen día se volvió un celoso absurdo, y decidí escribirlas porque son historias que me gustan, pero no desde la perspectiva que vemos en el cine, donde los ancianos son muy dulces. A mí me gustan más los personajes que son contradictorios, si no me aburren”, dijo en entrevista concedida en junio pasado.

El filme, que será lanzado dentro de la sección Masters del Toronto International Film Festival, es protagonizado por Sylvia Pasquel y Alejandro Suárez, y cuenta con las actuaciones de Patricia Reyes Spíndola, Daniel Giménez Cacho y Greta Cervantes; mientras que el guion es de Paz Alicia.

Finalmente, el actor argentino Ricardo Darín habla sobre las claves del éxito de su última película, “La odisea de los giles”, que presentó en Toronto, sobre cómo ve a la Argentina actual y sobre la relación con su hijo, el también actor “Chino” Darín.

Tras el estreno internacional de “La odisea de los giles” en el TIFF, a donde asistió junto con el director, Sebastián Borensztein, y otro de los actores del largometraje, su hijo Ricardo “Chino” Darín, el intérprete argentino confesó su inmensa satisfacción por la “increíble” acogida que ha tenido la película.

Darín, que en 2017 ganó el Premio Donostia, en 2015 el Goya y en 2008 protagonizó “El secreto de sus ojos”, que obtuvo el Óscar a la mejor película de habla no inglesa en 2009, también reveló la admiración que siente por su hijo “Chino” y la satisfacción que siente por su carrera profesional.

Un actor todoterreno que sobresale tanto en teatro como películas dramáticas o comedias, categoría en la que entra de lleno “La odisea de los giles”, a la pregunta de cómo ve la Argentina de hoy, si como una tragedia o una comedia, Darín responde como “una odisea”.

“Es una odisea la Argentina de hoy. Nos espera una larga batalla, una vez más. Muy parecida a anteriores. Y eso lo convierte en una odisea”, explicó en Toronto.

“Pero la vamos a atravesar, primero porque tenemos un gran sentido del humor lo argentinos y segundo porque hemos encontrado una forma, lamentable tal vez, de gimnasia con respecto a las crisis. Las crisis no nos van a voltear. Es un poco como el final de ‘La odisea de los giles’”, dijo.

La película, situada en la Argentina de inmediatamente antes y después del “corralito” de 2001, trata de la respuesta de los vecinos de una pequeña comunidad rural argentina al robo de los ahorros que tenían destinados para crear una cooperativa.

Darín señaló que el hecho de que toda la comunidad está implicada en la respuesta, desde la empresaria más acaudalada hasta el pescador más mísero, fue “una de las cosas que más gustó de la historia cuando leí ‘La noche de la Usina’, que es la novela en la que nos hemos basado para hacer esta película, escrita por Eduardo Sacheri”.

“Esa creo que es una de las claves, la reunión de estas personas tan distintas entre sí, a las que la vida los ha reunido con un propósito muy bueno, que era tener una cooperativa de trabajo y dar trabajo a todo el mundo”, señaló.

“Y sin embargo se encuentran que de repente les viene el sablazo, la guillotina les cae sobre la cabeza. Pero están juntos. Y eso me parece que es el corazón más fuerte que tiene esta historia, que desde el principio al final, llegan juntos, aún con todas las pérdidas que tienen en el camino, que son importantes”, añadió.

En la película, “Chino” Darín da vida a su hijo. Y aunque durante la presentación del filme en Toronto, Ricardo Darín bromeó que era “la primera y última película juntos”, el actor no puede ocultar su satisfacción con la colaboración fraternal.

“La tendencia natural del ser humano es creer que los hijos son siempre bebés, son criaturitas. Y la verdad es que anoche, parado ahí en el escenario, viéndolo, a parte de lo que le considero como persona, dije, es un hombre. Somos dos hombres, y si es muy fuerte”, confesó.

“Es muy gratificante, por un lado, me siento muy orgulloso por él. Pero también es un inexorable marcador del paso del tiempo. Entonces uno debe lidiar y convivir con eso con hidalguía”, añade con una sonrisa.

Darín también reveló que su hijo fue nombrado en honor a su padre, el también actor Ricardo Darín, a quien ve reflejado en “Chino”.

“Me siento muy bien. Sobre todo si tenemos en cuenta el caso mío que es que yo vengo de otro Darín que era mi padre. En realidad, nadie lo sabe, pero mi hijo se llama Ricardo no por mi, se llama por mi padre”, dijo.

El actor explicó además que nota “muchas cosas” similares entre su padre y su hijo, como si él hubiera sido “solo una excusa” para que ellos dos existieran.

“Por temperamento, por forma de ser, por capacidad de trabajo, por su ingenio. Los veo tan comunicados, tan conectados que me llama mucho la atención”, continuó.

“Y no se conocieron. Porque mi padre falleció una semana antes de que naciera mi hijo. Por eso se llama Ricardo“, terminó.

Antonio Banderas

Su nueva visión de la vida desembocó en el premio al mejor actor por “Dolor y gloria” en Cannes.

Nominación

Con “Dolor y gloria” España busca una nominación a mejor largometraje internacional, en la categoría antes conocida como mejor cinta en lengua extranjera, algo que tiene emocionados a todos los involucrados, principalmente a Banderas.

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