San Sebastián le entrega el Premio Donostia 2019
SAN SEBASTIÁN (EFE).— Donald Sutherland ha hecho de todo como actor en su más de medio siglo de carrera. Por su extraordinario trabajo para el cine ayer recibió el Premio Donostia del Festival de San Sebastián, como “la leyenda que se ha atrevido con todos los géneros”.
Apoyado en su bastón, el intérprete canadiense salió al escenario del auditorio del Kursaal para recoger “encantado” el galardón del director del certamen, José Luis Rebordinos.
Con un “buenas noches a todos, miles de gracias”, pronunciado en euskera (la lengua local), el actor agradeció el premio y mostró su respeto a la gente que le ha recibido en el Festival, tras lo cual dio las gracias a “Euskal Herria” golpeándose con el puño el corazón.
“Mila esker Euskal Herria”, expresó con énfasis.
Un vídeo proyectado en el auditorio del Kursaal ha recordado algunos de sus mejores papeles para la gran pantalla, aunque es imposible resumir en unos pocos minutos una trayectoria que suma casi 200 títulos y, por lo que ha dicho esta mañana en su encuentro con los medios de comunicación, piensa seguir añadiendo más.
Sus roles de libertino seductor en “Casanova”, de Fellini, y su personificación de la maldad como el fascista Attila de “Novecento”, de Bertolucci, son dos de las grandes interpretaciones de este veterano actor, que sin embargo nunca ha sido nominado al Oscar, pero si le otorgaron el honorífico.
“Johnny cogió su fusil”, “MASH”, “La invasión de los ultracuerpos”, “Gente corriente”, “El ojo de la aguja” y “JFK” se encuentran también entre sus trabajos del siglo pasado.
En 2000 se vistió de astronauta para “Space Cowboys”, de Clint Eastwood, en la que compartió reparto con Tommy Lee Jones, otro actor galardonado con el Premio Donostia con el que ha vuelto a coincidir en uno de sus últimos trabajos, “Ad Astra”, de James Gray, sobre una misión espacial.
En San Sebastián ha presentado “The Burnt Orange Heresy (Una obra maestra)”, thriller que ha rodado a las órdenes del italiano Giuseppe Capotondi, protagonizado por Claes Bang, Elizabeth Debicki y Mick Jagger.
El actor, que llegó al Kursaal junto al realizador del filme, saludó a los fans y firmó autógrafos antes de entrar en el auditorio.
Ya con el Premio Donostia en sus manos, Sutherland cierra su paso por el Zinemaldia, por una ciudad que le ha seducido y de la que lleva disfrutando desde el pasado lunes.
Desesperanza juvenil
Por otra parte, el mexicano Gael García Bernal aseguró ayer en San Sebastián, donde presentó su segundo largometraje como director, “Chicuarotes”, que “la desesperanza juvenil no es exclusiva de México”.
Ese es el tema principal de “Chicuarotes”, una película que se ha proyectado en la sección Horizontes Latinos del 67 Festival de Cine de San Sebastián, junto al de la violencia intrafamiliar, según ha explicado el protagonista de “Amores perros”.
“La violencia en la familia es el núcleo del ciclo de violencia en el que vivimos en nuestros países”, ha señalado. “Cuando se crece en una situación así no es extraño acabar convertido en un sociópata funcional, alguien que deja de sentir para sobrevivir”.
La película, rodada en San Gregorio Atlapulco, un pueblo “olvidado” en las afueras de la capital mexicana, sigue a Cagalera y Moloteco, adolescentes que ven en la compra de una plaza en el sindicato de electricistas una vía de escape a la pobreza.
Pero en su intento por conseguir los 20,000 pesos necesarios para ello caen en una espiral de violencia con consecuencias imprevistas.
Pese a la crudeza del entorno y los acontecimientos, el guion y la puesta en escena adoptan un tono de fábula y un humor “de carnaval” que aligeran el relato.
“Chicuarotes” llega 12 años después de su opera prima, “Déficit”, estrenada en la Semana de la Crítica de Cannes en 2007. “Tardé porque no lo pensé antes, porque me gusta hacer las cosas despacio y porque la película requería un gran trabajo de investigación previa”.
“Tanto la historia como la generación que retrata me resultaban ajenas, tuve que navegar despacio para encontrar la película”, ha precisado García Bernal que se considera, por encima de todo, actor, la profesión que eligió y de la que se siente “orgulloso”.
Como director dice que espera hacer a lo sumo “seis o siete películas” porque “no hay tanto que contar y finalmente los filmes que trascienden son muy pocos”.
Aunque los protagonistas de esta historia son masculinos, las mujeres tienen un rol determinante en el desarrollo de la trama. “Las niñas contrarrestan la violencia, son las que están cambiando el rollo”, ha dicho.
De hecho, ha confesado que ya está pensando en una continuación de esta película que se llamaría “Chicuarotas”. “Empezó como un chiste, pero sí, me intriga qué pasará con ellas”.
Además de presentar su segundo largometraje como director, García Bernal tiene dos películas como actor en este festival: “Ema”, de Pablo Larraín, proyectada hace unos días en la sección Perlas, y “La red avispa”, protagonizada por Penélope Cruz, quien mañana recibe el tercer y último Premio Donostia de esta edición.
Donald Sutherland
Nació en Canadá hace 84 años y debutó en el cine en 1964 con “Il castello dei morti vivi”.
Primer éxito
Le llegó tres años después de su debut en el cine con la producción “Doce del patíbulo“, el clásico bélico de Robert Aldrich, y desde entonces no ha dejado de mostrar su versatilidad tanto como protagonista como actor de reparto en cientos de películas.
