Alega Christopher Nolan que no fue tomado en cuenta
LOS ÁNGELES (EFE).— El director Christopher Nolan acusó al estudio Warner Bros. de no respetar la voluntad de cineastas, productores y otros creativos al tomar la decisión de estrenar todas las películas de 2021 directamente por su nueva plataforma de “streaming” a causa de la pandemia.
“Lo que hay ahora en nuestro negocio es un gran uso de la pandemia como excusa para sacar ventajas a corto plazo. Y es lamentable”, dijo el realizador en una entrevista con la revista “Entertainment Tonight”.
Nolan explicó que el estudio cinematográfico, con el que ha trabajado en los últimos años, tomó la decisión de manera unilateral y sin contar con los equipos involucrados en la creación de las películas.
“Hay tanta controversia en torno a eso porque no se lo dijeron a nadie”, aseguró.
La estrategia, después de incontables aplazamientos de estrenos, sacudió a los cines y afecta a proyectos de gran presupuesto como la nueva “Dune”, la cuarta cinta de “Matrix”, “Godzilla vs. Kong” y “The Suicide Squad”.
“Es caótico. Va de cómo tratas a los cineastas, a las estrellas y a las personas que han dado mucho por estos proyectos. Merecían que se les consultara y se les hablara sobre lo que iba a pasar con su trabajo”, añadió.
Además, según Nolan, el grupo WarnerMedia, propietario de los estudios, estaría aprovechando la coyuntura de la pandemia para desarrollar una agresiva estrategia promocional en favor de HBO Max, su recién estrenado servicio de “streaming” que a lo largo de 2021 llegará a otros países para competir con Netflix.
“Algunos de los cineastas más importantes de nuestra industria y las estrellas de cine se fueron a la cama la noche anterior pensando que estaban trabajando para el mejor estudio de cine y se despertaron para descubrir que estaban trabajando para el peor servicio de ‘streaming’”, añadió Nolan en un comunicado posterior.
Hace unos meses, Warner Bros. se arriesgó a estrenar una superproducción como “Tenet”, la última cinta de Nolan, en la gran pantalla después de meses con los cines cerrados por el coronavirus.
La estrategia comercial no funcionó nada bien en Estados Unidos, donde ha recaudado sólo 57.4 millones de dólares, y fue tomada por los estudios como un aviso para navegantes (en el resto del mundo la película de Christopher Nolan se anotó 300,4 millones).
