LONDRES (EFE).— Kevin Spacey es libre de regresar a Estados Unidos hasta comparecer de nuevo el 14 de julio próximo ante un tribunal del Reino Unido, donde ha sido acusado de cinco delitos sexuales presuntamente cometidos contra tres hombres entre 2005 y 2013.
Así lo dispuso el juez Tan Ikram en una audiencia ayer en la Corte de Magistrados de Westminster, cuando aceptó dejarle en libertad al considerar que, dado que hasta ahora ha colaborado con las autoridades, no hay “riesgo de fuga”.
Spacey, que se entregó voluntariamente a la Policía británica tras ser acusado formalmente el 13 de junio, llegó en un Mercedes plateado y entró por su propio pie al juzgado londinense, donde le esperaban decenas de periodistas tanto en la sala como fuera del edificio.
Vestido con traje azul claro, camisa blanca y corbata oscura, el actor de 62 años siguió, con expresión neutra y ocasionales miradas hacia la sección de la prensa, la breve audiencia preliminar, en la que se identificó como Kevin Spacey Fowler, dio su fecha de nacimiento —26 de julio de 1959— y un domicilio en el barrio de Waterloo en Londres.
Aunque en esta vista no tenía que pronunciarse sobre su culpabilidad o inocencia, su abogado, Patrick Gibbs, subrayó que “niega rotundamente cualquier criminalidad” y aseguró que “lo demostrará en el proceso”.
Gibbs convenció al juez para que dejara en libertad a su cliente hasta la próxima audiencia.
