Mérida es una ciudad que podría convertirse en un centro teatral como Monterrey, Guadalajara y Ciudad de México, porque hay mucho talento, considera Natalia Sosa, quien desde hace casi un año radica en la ciudad.
La artista veracruzana fue ganadora del Festival OTI 2000, voz oficial de “Cenicienta” en Latinoamérica y protagonista de musicales como “Los Miserables”, “Mentiras”, “Bésame mucho”, “Cats” y “Spamalot”.
La actriz se dice feliz en Mérida: la comida, la gente y la tranquilidad no es lo único que le atrajo. Cuando Natalia Sosa pensaba en cambiar de residencia, buscaba un lugar donde pudiera seguir haciendo lo que le apasiona: transmitir conocimientos y ayudar a los que lo deseen a encontrar el artista que está dormido en ellos.
En Mérida, considera que hay buen arte, grandes teatros y un desarrollo económico prometedor.
Considera que, si bien se reciben producciones del centro del país, hay la posibilidad y el talento de que se hagan aquí mismo.
Está consciente de que en el Estado se cuida mucho el teatro regional como parte de las costumbres y tradiciones, pero al igual se puede cobijar lo que viene de otros lugares, y convertir a Mérida en el “Broadway” del Sureste.
Tiene todo el potencial para hacerlo, afirma Natalia Sosa, pues, además hay muchos extranjeros que viven en la ciudad y que aman los musicales.
En marzo pasado se presentó en el teatro Armando Manzanero “Los Miserables”, una primera producción a cargo de Natalia Sosa en la que se mostró los alcances para presentar este tipo de musicales de gran formato en la ciudad, la sorpresa fue que muchos extranjeros que vieron el título entraban a verla.
Fue el primero de varios proyectos en puerta que tiene la actriz en Mérida, pues el 14 de junio pasado inició un segundo taller abierto a adolescentes y adultos que deseen ser parte de una obra musical, que culminará con la puesta en escena de “El violinista en el tejado”.
Explica que para ello creó la escuela MB Teatro Mérida, integrada por ella y otros maestros de Ciudad de México que comparten su talento y experiencia con los participantes.
Resalta que buscan una forma diferente de hacer teatro, pues hay mucho talento, por ejemplo, adultos que gustan del género y esperan un espacio para poder expresarse.
El taller que ofrece se realiza de una manera integral y comprometida, con una estructura profesional para formar buenos artistas. El primer paso es la inscripción, y posteriormente, participar en las audiciones.
Todos los inscritos forman parte de la obra, pero tienen que ganarse un papel. El objetivo final es presentar un montaje de gran formato a la altura de lo que se produce en Ciudad de México, y como se montan en Broadway, la única diferencia es la inversión, que se refleja en aspectos como la cantidad de luces y algunos elementos de producción, y que no se hace con artistas famosos y profesionales, sino amateurs.
Enfatiza que la primera experiencia con “Los Miserables” los llenó de regocijo, pues las personas que acudieron a ver la obra musical la veían tan profesional que no notaban las pequeñas diferencias que se dieron por el presupuesto.
Esos aspectos hacen posible presentar este tipo de espectáculos a un costo mucho más accesible para el público, no demeritando la calidad de las obras.
Natalia Sosa, manifiesta que aún están abiertas las inscripciones para el taller que culminará con la presentación el próximo año de “El violinista en el tejado”, por lo que invita a quienes gustan del teatro musical y quieran probar esta experiencia a inscribirse.
Para mayor información sobre el taller de teatro, comunicarse al teléfono 5543-31-00-35 o enviar un correo mbteatromerida@gmail.co m.— IRIS Margarita CEBALLOS ALVARADO
