La pasión con la que se cocina en México, sus sabores y, en el caso de la gastronomía yucateca, la presencia de la cultura maya y la influencia libanesa son aspectos que resultan atractivos para los chefs Christian y Roberto Petersen, quienes grabaron en Mérida escenas para el canal El Gourmet.

Los conocidos cocineros estuvieron en días pasados de visita en la capital yucateca, como parte de un recorrido por tres ciudades del país para filmar un programa que se transmitirá en el primer semestre de este año y en el que México será la estrella culinaria.

Roberto y Christian mostrarán su trayecto por la República, que abarcó Ciudad de México, Yucatán y Jalisco. Cuatro capítulos se grabaron en la capital del país y a la entidad le corresponderán dos episodios.

No se les verá preparando alimentos como en otros de sus programas, sino que mostrarán, con una mirada de cocineros y turistas argentinos, lo que se puede encontrar para comer en los sitios que visitan y, claro, darán impulso a la cultura de cada localidad.

Los reconocidos chefs señalaron al Diario que la gastronomía mexicana es muy grande y diversa, y, al tratarse de un primer programa dedicado al país, decidieron ir a la capital, Mérida y Guadalajara, aunque saben que hay otras entidades que cuentan con una tradición culinaria importante.

Mérida y Yucatán en El Gourmet

Sobre Mérida, y Yucatán en general, apuntaron que tienen renombre entre los cocineros de la República, que siempre aconsejan viajar a la entidad.

Y eso, además de que se sienten atraídos por la cultura maya y la influencia libanesa, hizo que decidieran incluir a Yucatán en el programa de próximo estreno.

Los Petersen estuvieron en el mercado de Santiago, donde probaron la cochinita pibil y el lechón, y vieron cómo se preparaba el recado negro, entre otros ingredientes.

“Conocimos a Lulú, quien hace recados y especias, y a su mamá de 90 años, que nos sorprendió que nos conociera y sea fan de El Gourmet”, admitieron los hermanos.

Conocer a habitantes de la localidad, su alegría y los colores del mercado están entre las cosas que más les agradó de esta experiencia en Santiago.

También recorrieron la costa para probar la gastronomía de la zona pero igualmente para disfrutar del mar, porque “alma salada, alma curada”.

No llevaron un itinerario muy específico, sino que se dejaron sorprender por lo que iban encontrando y descubriendo lugares nuevos para comer.

Calidez y pasión

De Mérida, afirmaron, les gustó la calidez de la gente, el color, la pasión que ponen los cocineros en lo que hacen, la forma en que defienden sus guisos ancestrales, la vinculación con la historia maya y el cuidado de los detalles.

Respecto a lo vivido en Ciudad de México, los hermanos Petersen compartieron que su intención fue acercarse al México antiguo, a la gastronomía más moderna y luego a la contemporánea.

Algunos de los sitios que visitaron fueron la pozolería Casa Licha, la gruta de Teotihuacán y una hacienda donde se hace pulque. “Comimos mucho y de todo”, externaron.

Por supuesto, no faltó la comida callejera, y les impresionó la fila de cuadra y media que se formó cuando una mañana fueron a comer chilaquiles a una esquina.

Afirmaron que les encantó comer en puestos callejeros y probar los muchos sabores y maneras en que se usa el maíz. También vivieron la experiencia de visitar el mercado de Jamaica, subirse a las trajineras de Xochimilco y degustar los alimentos en las chinampas.

Les sorprendió la conjunción de sabores y la cantidad de picante que consumen los mexicanos, al igual que la variedad de guisos que se preparan con maíz, algo no común en Argentina.