MÉRIDA.- El salsero Oscar D’ León puso a bailar a todas las personas que arribaron al parque de La Plaza Grande en su presentación en el Mérida Fest con motivo del 481 aniversario de la fundación de la ciudad.
Una llovizna que cayó cuando apenas llevaba media hora de su alegre y rítmica música hizo que la multitud que llenó la calle 63 entre 62 y 60 y los alrededores del enrejado se dispersara, pero no abandonaron el concierto de salsa caribeña sino que buscaron refugio en los bajos del Palacio Municipal, en el corredor del Olimpo, en el Pasaje de la Revolución, en los negocios cercanos de la calle 63 y allí siguió el baile.
Hubo parejas previsoras que llevaron paraguas y permanecieron dentro del enrejado, otros gozaron la música cadenciosa y bailaron lento con la canción “Ausencia“, otros movieron todo el cuerpo y las piernas con el ritmo de un mix de salsa bajo la lluvia. Pero los bailadores no se fueron, se quedaron a escuchar, bailar o mover el cuerpo y pies durante el concierto del llamado “sonero del mundo”.
Óscar D’ León arrancó puntual su concierto, a las 8 de la noche, no paró ni con la lluvia y mostró su buena condición física porque al mismo tiempo que cantó, bailó, movió con energía contagiosa los pies y hombros e hizo cantar al público el “Manicero” o “La Piragua“, entre otro de sus éxitos.
Antes que iniciara con la interpretación de sus exitosas canciones, el cantautor y músico venezolano dio las buenas noches al público, dijo que son la orquesta internacional, llamó hermanos de Mérida al público y señaló que es un placer estar en estos festejos de la ciudad.
“Gracias por aceptarme en sus corazones, en nombre de mi Venezuela tenemos amplio repertorio y tocaré lo que quieran pedir y preguntó ¿Están listos para bailar?” Un sí gigantesco fue la respuesta.
Abrió con la canción “Llorarás” lo que hizo que la multitud activara sus celulares y empezaran a bailar desde sus lugares, pero los asistentes tuvieron como obstáculo las cientos de sillas metálicas que colocaron para que escucharan sentados el concierto, a sabiendas que la música del salsero incita a mover el cuerpo con pasos ágiles y contorsiones del cuerpo. Es que así, las sillas salieron sobrando porque nadie se sentó y quedó quieto con la música alegre del salsero.
Otra falla de los organizadores fue el enrejado que finalmente no sirvió porque muchísima gente se quedó atrás de la reja divisoria al final de la calle 63 con 62 porque no tuvo boleto y aunque sobraron sillas los que controlaron el acceso no dejaron pasar a la gente sin boleto. Sin embargo, no hizo falta porque la música no tuvo barreras y la explanada de la calle y la plaza sirvió de pista de baile y quienes quisieron disfrutaron el ritmo de Óscar D’ León, cómo lo hizo Gustavo García Guevara que con su joven nieta Sabrina Lora García bailó alegremente fuera del enrejado y bajo la lluvia.
Cuando arreció la llovizna a una hora de iniciado el concierto, la gente empezó la retirada masiva, el salsero pidió “que no se vayan, bailando se contrarresta la mojadita”. En realidad no se fueron sino que buscaron refugio del agua.
La primera canción que solicitó el público fue “Detalles” y luego siguieron otras más, cómo Juan Talamera, “Quisiera“, todas bailables. La lluvia siguió, pero la música de salsa, chachachá, mambo cubano y hasta “El Rey” que también hizo cantar a la gente desde el lugar donde estuvo resguardado de la lluvia.
Como ocurre en cada concierto, la gente que permaneció frente al escenario bajo la lluvia pidió una canción extra y el salsero los complació con un popurrí de salsa.
“En nombre de la orquesta que tengan un buen año, lleno de salud, Dios me lo bendiga Mérida y con ello cerró su concierto a las 9:46 de la noche.La lluvia no cesó, pero el ritmo y baile de siempre bajo pertinaz llovizna.
Óscar D’ León tenía 15 años de no cantar en Mérida hasta que se presentó en el Mérida Fest 2023, un amplio festival artístico, musical y cultural que organiza el Ayuntamiento de Mérida con motivo del 481 aniversario de la ciudad.

