MIAMI (EFE).—Alejandra Guzmán se cansó de que le digan cómo presentar su música y su imagen. También de perseguir nuevas audiencias buscando insertarse en las tendencias del momento.

“Yo soy lo que soy, sé lo que hago bien y sé donde soy auténtica”, dijo la artista en una entrevista.

A sus 55 años, la reina del rock decidió encargarse de todos los aspectos de su carrera. La primera entrega de esta nueva etapa es “Reynísima”, una canción “sencilla, pero poderosa que me representa”.

Compuesta y producida por ella misma, con la colaboración de Alex Soto, “Reynísima” habla de esa mujer que cada mañana se pone una corona y se siente “muy poderosa para afrontar al mundo”.

“Todas las mujeres hacemos esto en, al menos, un momento del día, pero mientras más complicada es la vida, más abrazamos ese poder. Ayuda mucho el darse cuenta de que lo tenemos y que por eso salimos adelante. Esta es la intención con la que hicimos esta canción”, explicó la cantante.

Ese poder no solo es proyectado a través de la letra, sino con la música. “Los arreglos tienen cuerdas poderosas y una percusión espectacular”, manifestó.

Según Alejandra Guzmán, es la esencia del rock en español que “muchos seguimos defendiendo”.

El vídeo que la acompaña sigue el mismo tono, “que decidí yo misma”.

“En el pasado, mucha gente estaba involucrada en todo el proceso y no siempre el resultado era el que yo había imaginado. Ahora estoy tomando las decisiones porque, al final, la que sale a defender el trabajo soy yo”, abundó la roquera.

Esta no es la primera vez que la artista regresa a sus raíces de rock and roll. En 2019 realizó un concierto en el legendario Roxy Theatre en Los Ángeles, lo que llevó al lanzamiento de su quinto álbum en vivo, “La Guzmán Live at The Roxy”.

Sin embargo, es su primera canción original de rock en mucho tiempo.

“Me hacía falta una subida de energía importante con mi música. No todo pueden ser baladas desgarradoras”, explicó, aunque confesó que su próximo tema es una canción de amor.

“Todo bien dosificado”, indicó. Es una filosofía que nadie podría asociar a Alejandra Guzmán, ni ella misma, pero que se le ha vuelto una segunda naturaleza desde septiembre de 2022, cuando se le dislocó una cadera durante un baile en pleno escenario.

Seis meses después ya ha regresado a los escenarios, pero “ya no hago las cosas de la misma manera”.

“Mi médico me ha advertido que tengo que moderar todo, comenzando por la forma en la que afronto los retos y el trabajo”, expuso.

Además, seguirá trabajando en el disco, “que reflejará quién soy en esta etapa de mi vida: una mujer que la ha pasado bien, mal, regular, pero que a la que nunca han vencido y quien siempre ha sido ella misma”.

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