WASHINGTON (AP).— Para ser alguien que mide 29 centímetros de alto y pesa menos de 226 gramos, la pobre Barbie ha llevado una carga terriblemente pesada a lo largo de los años sobre esa delgada espalda de plástico.
Recibida como pionera en 1959 —“¡Una muñeca adulta! ¡Con pechos reales!”—, fue tildada de antifeminista una década después, cuando las manifestantes por los derechos de las mujeres coreaban “¡No soy una muñeca Barbie!”, en alusión a su tipo de cuerpo poco realista (y quizás pasando por alto el hecho de que era soltera, propietaria de una casa y una mujer con una carrera).
Con el paso de los años, Barbie tuvo sus aciertos (adoptar un tipo de cuerpo más inclusivo, postularse para presidenta de Estados Unidos) y sus errores (como el de exclamar: “¡La clase de matemáticas es difícil!”, ¡ay!).
A pesar de todo, esta chica con diminutos tacones rosados mantuvo un talento único para reinventarse a sí misma. Es por eso que ahora tiene sentido que la guionista y directora Greta Gerwig lleve a Barbie en más de una dirección, en realidad en todas las direcciones, en su atrevida, inteligente, llena de ideas (aunque en última instancia demasiadas ideas) y, sobre todo, deslumbrantemente encantadora “Barbie”, la primera película con actores reales de la marca.
¿Es un homenaje de celebración a Barbie y su historia? Sí. ¿También una crítica y una sátira mordaz? Sí, también. La película es coproducida por Mattel, y deben haberse asustado en algunos momentos. Tal vez no por el bufón director general de Mattel interpretado por Will Ferrell, sino por una escena más seria en la que una niña acusa a Barbie de hacer que las chicas se sientan mal consigo mismas.
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La película también trata sobre dinámicas de género, madres e hijas, sexismo… y más. Pero el truco más ingenioso es cómo “Barbie”, protagonizada excelentemente por Margot Robbie —después de un minuto nunca se podrá imaginar a nadie más haciéndolo— puede burlarse y admirar simultáneamente y sin problemas su material de origen.
Gerwig hábilmente enhebra esa aguja, incluso si la película se ralentiza en su segunda mitad bajo el peso de sus múltiples ideas y algunos arcos de personajes que no están tan desarrollados.
En cualquier caso, la vida plástica se ve fantástica. Una alucinante secuencia de créditos iniciales ofrece una lección de historia de Barbie, narrada por Helen Mirren.
Luego la cinta se enfoca en Barbieland, donde vive la muñeca en su Casa de los Sueños rosa flamenco, rodeada de otras Barbies que tienen su propia casa.
¿Otras Barbies? Bueno, sabemos cuántas versiones de Barbie existen en los estantes de las tiendas, y Gerwig y su compañero de escritura (y vida) Noah Baumbach van un paso más allá: si todas son Barbies, eso significa que “Barbie” es todas ellas.
No hay una Barbie, aunque Robbie, quien interpreta a la Barbie estereotípica (y también productora del filme), es el punto focal.
Todos los días son perfectos para la Barbie estereotípica, que se despierta en su cama con forma de corazón, saluda a las Barbies vecinas y se dirige a la regadera, que está seca (no hay agua, viento, Sol o gravedad en Barbieland).
Su atuendo del día la espera, tal vez un traje Chanel, protegido con un plástico brillante como en una caja de Barbie. Luego se desliza por su tobogán de color rosa intenso hacia la piscina sin agua. El cielo arriba está pintado de azul, las montañas de púrpura.
Gerwig se inspiró en los antiguos musicales filmados en estudios. “Architectural Digest” incluso hizo un artículo sobre la casa.
Igualmente impresionante es “Playa”, un lugar y la profesión de Ken. (Lo siento, Ken, deberíamos haberte antes, pero teníamos mucho que decir sobre Barbie).
Aparentemente, la playa también es donde vive Ken, porque, ¿alguna vez has oído hablar de la casa de Ken? En cualquier caso, un Ryan Gosling muy rubio transmite el entusiasmo forzado de Ken con un toque de desesperación y una pizca de amenaza. También baila.
Hablando de bailar, una noche en la “fiesta gigante de Barbie” de repente ella comienza a pensar en… la muerte. A la mañana siguiente tiene mal aliento, y ¡Dios mío!, sus famosos pies en puntas se aplanan.
También surge la gravedad, por lo que se cae de su casa. Después de consultar con Barbie Rarita (Kate McKinnon, ¿quién más?), Barbie se dirige a Los Ángeles para resolver una apertura de portal entre el Mundo Real y Barbieland cantando “Closer to Fine” de Indigo Girls por la carretera.
(La potente banda sonora de la película incluye a Dua Lipa, Nicki Minaj, HAIM, Lizzo, Billie Eilish y muchas otras).
Allí, Barbie y Ken se encuentran con un mundo diferente: los hombres tienen la sartén por el mango. ¡Aquí no hay una Corte Suprema de mujeres! Hmm, piensa Ken.
Huyendo de Mattel, Barbie se encuentra con Gloria (América Ferrera), la madre de la preadolescente Sasha, quien tiene sentimientos encontrados sobre Barbie y su mamá. En su tiempo libre trabajando en Mattel, Gloria esboza ideas para nuevas Barbies, como la Barbie Pensamientos de Muerte Inminente (que no debe confundirse con Barbie de la Depresión).
Gloria ayuda a rescatar a Barbie y también resulta ser una ayuda crucial cuando descubren más tarde que Ken y los otros Ken (Simu Liu, Kingsley Ben-Adir y otros) no traman nada bueno.
Habría sido genial ver a más Issa Rae como la presidenta Barbie, Emerald Fennell como la embarazada Midge, que fue descontinuada, y Michael Cera como Allan, quien puede usar la ropa de Ken. En cualquier caso, el ritmo ágil del comienzo se pierde.
Sin descartar el elocuente monólogo de Ferrera, en el que Gloria educa a Barbie sobre las minas terrestres que enfrentan las mujeres al tratar de navegar entre reglas sociales que no parecen aplicarse a los hombres, como ser madre y también tener una carrera profesional, la necesidad de ser “delgada” pero a la vez “saludable” y otras cosas.
Y si todo eso es cierto, concluye Gloria, para una muñeca que solo intenta representar a una mujer… ¿qué nos depara al resto de nosotras? Quizás ése es el dilema esencial de Barbie: siempre ha sido juzgada con estándares bastante imposibles. Sin embargo, ella persiste con sus 29 centímetros. Y ahora es también Barbie estrella de cine.
