Barbie es un logro, no solamente a nivel de producción que se remonta desde un lejano 2009 en medio de un largo y tortuoso camino de adaptación en donde cambió numerosas veces de directoras, guionistas y protagonistas, es un logro por sí mismo como largometraje al momento de capturar la atención de la gente y tener la oportunidad de presentar una propuesta existencialista que cuestiona y pone en evidencia la normalizada estructura sobre los roles de género.

El largometraje sobre esta muñeca de la marca Mattel tiene muchísimas lecturas, que podrían desencadenar muchas posturas en la cual nosotros desde cualquiera de nuestras vivencias de género hemos experimentado para sobrellevar ese equivocado statu quo en el cuál vivimos como sociedad.

Tanto Barbie como Ken tienen un desarrollo de personaje brillantemente adaptado, pero en el caso del personaje interpretado por Ryan Gosling será normal e incluso predecible que la gran mayoría de la audiencia masculina tenga un conflicto con la postura de Ken en la película, ya que en este microuniverso de ficción, la escala de poder se invierte, y sería normal que un hombre que es protagonista, juez y verdugo de su propia postura de privilegio en este sistema de dominio llamado patriarcado le haga sentirse incómodo el sentir lo contrario, es difícil salir de la zona de confort de la cual siempre se ha catalogado como lo normal y en dónde todos los factores le benefician de manera indiscriminada a la figura masculina, ahora se ve qué no es tan fácil cuando una película sobre un juguete te hace sentir lo contrario ¿verdad?

En la película, Barbieland no es más que el reflejo de la escala de poder de los hombres en la vida real en dónde un Ken se siente aislado, en búsqueda constante de aprobación por Barbie y esta lectura es una representación de esta equivocada balanza en el mundo real y es muy inteligente que se infiera e incluso sea evidente el forzar la empatía por el personaje por parte de su audiencia masculina, por qué si los hombres son capaces de empatizar con esta iconografía, también deberían ser capaces de tener esta empatía con la postura de la mujer que el patriarcado lo hace en nuestra sociedad, si no es justa con Ken en la película ¿cómo también no podría ser más justa para las mujeres en nuestro contexto real?

La directora Greta Gerwig tuvo el compromiso de tocar en esta película muchos temas que necesitan seguir abordándose, muchos detractores verán esta película de manera muy banal etiquetándola de diversas maneras sin realmente aceptar el discurso y de cómo puede darles convicciones nuevas, que en muchas ocasiones reconocemos.

Pero no sabemos cómo abordarlas por qué también la influencia del patriarcado ha influenciado enormemente cómo se debe tocar el tema desde la postura de ambos géneros, especialmente con el género en el cuál la película tiene la responsabilidad de representar de manera tan justa y real.

Maestro en ArteCinematográfico

 

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