Héctor Parra preso

CIUDAD DE MÉXICO, (El Universal).- Daniela Parra estaba a punto de salir a andar en bicicleta cuando recibió una de las peores llamadas de su vida, le avisaron que a su papá, el actor Héctor Parra, se lo habían llevado, no se sabía quién, sólo que era una camioneta particular y lo habían hecho personas vestidas de civiles, era el 15 de junio de 2021.

Durante dos horas Daniela no supo el paradero de su padre, hasta que Sergio Mayer lo revela en televisión, así fue como se enteró de la detención de su padre.

Daniela Parra sostiene que Mayer fue el “facilitador” para que detuvieran a su padre una semana después de que Ginny Hoffman revelara el supuesto abuso de su padre en una revista.

Desde entonces ella y su papá han emprendido una lucha para demostrar la inocencia de Héctor, acusado de abuso y corrupción de menores por su hija menor Alexa Hoffman.

Parra ya recibió una condena de 13 años; sin embargo, siguen en la lucha legal para revertir esta decisión.

La vida de reo

¿Cómo ha sido la vida de Héctor Parra en la prisión? Desde hace tres años Daniela Parra va a visitar a si padre al Reclusorio Oriente cada quince días, y aunque se tiene que pagar para todo, está tranquila de que se encuentra en una parte donde está seguro y hay más limpieza que otra parte en la que estuvo recluido cuando recién entró.

Ahora le puede llevar de comer lo que se le antoje. Cuando son la visitas procuran no hablar de temas legales sino de cualquier otra cosa. Además de platicar, juegan Rummy (juego de mesa, con cartas o fichas) durante todo el día que dura la visita.

Actualmente Héctor Parra comparte su celda con un sacerdote. Como consecuencia de esto, el actor y su hija Daniela se han acercado más a Dios: “Hemos puesto toda nuestra fe en Dios”, comparte Parra en entrevista con Matilde Obregón, donde contó que por fortuna ha recibido apoyo y cariño de los familiares de sus compañeros en prisión.

El actor de 61 años de edad no ha perdido el tiempo dentro del reclusorio, estudio Derecho, dedica mucho tiempo a escribir y a dirigir obras de teatro, así como para estar cerca de Dios, algo que, dice su hija Daniela, le ha servido muchísimo.