El homenaje en vida a Silvia Pinal en Bellas Artes, en agosto de 2022. A la actriz la acompañó su familia
El homenaje en vida a Silvia Pinal en Bellas Artes, en agosto de 2022. A la actriz la acompañó su familia

Un reconocimiento al talento y las aportaciones de Silvia Pinal al cine, el teatro y la televisión hicieron personalidades del espectáculo y funcionarios vinculados a las artes en Yucatán, a raíz del fallecimiento de la diva.

Natalia Sosa, actriz de teatro musical y quien radica en Mérida, desde donde fomenta este arte, se une a todo el país en la pena por la pérdida de la estrella.

Resalta que Silvia Pinal fue una gran mujer, que trabajó toda su vida para las artes. “No solo fue una mujer bella, hermosa, sino que lo que hizo para las artes es muy valioso, pues como artista del momento trabajó con Luis Buñuel, quien era perseguido y sus producciones vetadas por los temas que abordaba, que eran tabú en la época”.

“Ella apoyó carreras en teatro musical de muchos jóvenes, a ensambles y sus coprotagonistas, y estuvo al pendiente de organizar premios como los Bravo”.

De hecho, Natalia recibió de su mano ese galardón en la categoría de actriz revelación, en octubre de 2006, por su actuación protagónica en “Bésame mucho”.

Señala que de niña veía sus películas, tanto las comerciales como las prohibidas, como lo fue “El ángel exterminador”.

Creció con la influencia de la fallecida actriz, con la admiración hacia su elegancia, su gracia, su formación tan completa, ya que fue también una gran vedete que cantaba, bailaba y actuaba.

“Supo compartir su talento con el resto de la comunidad artística, era hermosa y trabajadora”.

Considera que en el teatro musical en particular nunca va a haber una diva como ella, pues muchas personas han hecho los personajes que ella interpretó, pero siente que nadie llena su lugar. “Cada quien vive su momento de gloria y es aplaudible, pero dejó la vara muy alta a quienes hacen los personajes que ella interpretó, tenía una luz extraordinaria, sonreía y se comía al público”.

Lamenta la pérdida de quien considera una diva, con una gran personalidad. “Deja un gran vacío”.

Señala que la fallecida artista sirvió a muchas causas por las mujeres y desde la Asociación Nacional de Actores, la ANDA, peleó por los derechos de los artistas. “Hoy no todo mundo se mete a los guamazos por el derecho de otros, más bien lo hacen por interés, por llevarse una rebanada del pastel, pero ella peleó por los artistas, gracias a ella los que vivimos de la actuación tenemos derechos al firmar contratos”.

Rememora que uno de sus encuentros con Silvia Pinal fue cuando ella develó una placa por las funciones de “Spamalot”, en la que Natalia dio vida a la Dama del Lago. Tiene muy presente que antes de saludar a cualquiera se acercó a ella, la abrazó y felicitó.

“No lo olvido, porque me dijo cosas muy hermosas, mientras estábamos agarradas fuertemente de la mano, y tengo una foto del momento que guardo en el corazón y el alma”.

Por su parte, Carlos Espejel hace énfasis en el “doña” al nombrar a Silvia Pinal, como señal de respeto a quien considera una gran actriz de su época. “Importantísima, representa por mucho una generación valiosa, en muchos sentidos”.

Apunta que fue una de las actrices que dieron pie a la Época de Oro del cine y también fue pionera al traer a México obras de teatro que se presentaban en Estados Unidos, “musicales ochenteros que hicieron florecer el teatro musical, y hacerlo menos tradicionalista”.

Fue “una mujer muy progre para su tiempo”.

El actor convivió con la actriz en varias ocasiones y señala que un día estaban comiendo ella, Jorge Ortiz de Pinedo y él en un restaurante; entonces Silvia Pinal se levantó de su asiento y anunció que ya se iba porque tenía que estar a las 6 de la mañana del día siguiente en el Congreso, pues era diputada. Eso llamó su atención y fue una lección para él, pues puede pensarse que cuando alguien alcanza prestigio la tiene fácil en la vida, “cachetona, como decimos”, pero con ella se dio cuenta que no, “que uno es tan bueno como su último gol… que hay que levantarse temprano y seguir trabajando”.

Veía a Silvia Pinal como una mujer con gran energía y ganas de vivir la vida.

“Luchó por las mujeres de su época, como lo hizo evidente con su programa ‘Mujer casos de la vida real’, con gran compromiso social, además de ser un referente de su época”. Justamente en ese programa compartieron escena.

Espejel tiene una anécdota muy simpática con Silvia Pinal. Cuenta que fue invitado al programa “Hazme reír y serás millonario” y como parte de una broma le pidieron que llamara a la actriz y así lo hizo; le contestó una persona que le pidió que fuera a la casa de ella para hablarle.

Añade que la residencia de la actriz, en el Pedregal, estaba muy lejos de Televisa Santa Fe, donde estaban grabando el programa, pero aun así Claudio Herrera y él decidieron ir. Al llegar les pidieron pasar a un cuarto.

Pensaron que ahí estaría Silvia Pinal, pero lo que hicieron fue bajarles un teléfono rojo para que hablaran con la actriz, es decir, que fueron hasta la casa para hablar con ella por teléfono.

El comediante indica que tiene muy buenos recuerdos de la actriz, a quien considera una de las figuras emblemáticas del medio artístico, “trabajadora, luchona, que ayudó al crecimiento del cine mexicano”.

Destaca que triunfó en muchos ámbitos y no sólo por su belleza, sino por su capacidad y talento, que la llevaron a construir un imperio.

Patricia Martín Briceño, secretaria de la Cultura y las Artes en Yucatán, externa que la partida de Silvia Pinal es parte de un ciclo y que deja un gran legado artístico, de México para el mundo.

“Es considerada la última diva del cine de oro mexicano, en el que tuvo una trayectoria de más de medio siglo. No olvidemos que trabajó con directores como Tulio Demicheli, Julián Soler, Rogelio A. González, Gilberto Martínez González y Luis Buñuel, con este último filmó ‘Viridiana’ y ‘Simón del desierto’, una producción del cine surrealista”.

Apunta que nombres como los citados son evidencia de su calidad actoral y su carisma, “la vivacidad que imprimió en cada papel, así como la fuerza o el coraje también en el drama”.

“Por eso reconocemos el valor que tendrá siempre entre nuestras grandes actrices y también productoras”.

Domingo Rodríguez Semerena, rector de la Universidad de las Artes de Yucatán, dice que Silvia Pinal “fue una figura siempre presente en el espectáculo mexicano, una de las pioneras en el teatro musical en México, trabajó con ídolos como Pedro Infante, hizo telenovelas, y fue la creadora del famosísimo programa ‘Mujer casos de la vida real’”.

Resalta que fue una gran actriz, pero también una empresaria, productora y conductora. “Se pierde quizá a la última diva de estos tiempos”, añade.

Aunque Elsa Aguirre está viva, lo mismo que María Victoria, a su juicio ellas no se equiparan con Silvia Pinal, que obtuvo reconocimiento internacional. “Abarcó mucho, no solo como actriz de cine, y es que en el mismo cine trabajó en muchos géneros”.

Enfatiza que fue un ejemplo de mujer trabajadora, polifacética, con ánimo de incursionar en muchos géneros del espectáculo. “Es una gran leyenda que se nos fue”.