Patricia Riggen, Viola Davis, Julius Tennon y Marsai Martin asisten a la premiere de “G20”, el 27 de marzo
Patricia Riggen, Viola Davis, Julius Tennon y Marsai Martin asisten a la premiere de “G20”, el 27 de marzo

LONDRES (EFE).—Viola Davis vuelve a ser pionera al interpretar a una mujer presidenta de Estados Unidos, y además de raza negra, en “G20”, una película de acción dirigida por otra precursora en Hollywood: la mexicana Patricia Riggen.

En la cinta, que se estrena hoy en Prime Vídeo, es Danielle Sutton, quien, como líder de la primera potencia, asiste a una cumbre de las veinte mayores economías en Sudáfrica, que es tomada por un grupo de terroristas que quiere hundir los mercados para enriquecerse con criptomonedas.

Con su historial militar, Sutton encabeza la estrategia para salvar a sus colegas internacionales y a sus propios hijos, que se ha llevado con ella en un esfuerzo de conciliación familiar.

En su opinión, lo rompedor de este filme no es el hecho de que interprete a una presidenta negra o sus desafíos en el cargo.

“La gran revelación de “G20” es que protagonizó una película de acción, un género y un espacio que normalmente no ocupamos. Ni siquiera se trata del papel que hago”, dice en una entrevista en un hotel de Londres.

“Si nos fijamos en este género, típicamente son los Harrison Ford en “Air Force One”, los Bruce Willis en “Die Hard”, Sigourney Weaver en “Alien”, Angelina Jolie en “Salt” y “Lara Croft: Tomb Raider”… No es un espacio donde la mujer negra sea la primera en la lista de candidatos”, afirma.

Davis ya sentó precedente cuando en “Widows” de Steve McQueen (2018) protagonizó una sensual escena con Liam Neeson, que ella describió como “revolucionaria” al mostrar la sexualidad de la mujer negra.

Un reparto diverso, personajes bien delineados y una trama con matices son la contribución de Patricia Riggen, la directora mexicana que eligieron porque “era la mejor para el trabajo”, explica la actriz de 59 años.

“Tiene una gran visión para las escenas y capacidad para ejecutarlas. Es implacable, apasionada y no regatea. Eso me gusta. Creo que las mujeres a veces cedemos demasiado”, opina.

Davis reconoce que, si su esposo Julius Tennon y ella no hubieran participado en la producción, “G20”, concebida por el productor Andrew Lazar, “seguramente no habría salido adelante”.

¿Qué fue lo que la atrajo? “El género en sí. Me recordó a esas películas de acción de la vieja escuela con una historia, un héroe reticente, una llamada a la aventura, quizás el síndrome del impostor y obstáculos en el camino que ha de superar con su variopinto equipo para obtener el elixir y acabar con el malo”, declara.

“Esos filmes que vi de niña me dieron ganas de hacerla. Siempre intento honrar a la pequeña Viola, hacerla chillar. Y así chillaba ella en el cine Leroy en Rhode Island, cuando tenía 6 años”, rememora.

Además de la presidencia de Estados Unidos (un tema actual que la organización pide no tocar), “G20” aborda asuntos “intemporales” como los retos de la madre trabajadora o “el síndrome del impostor: cuando tienes que asumir un rol de liderazgo o te enfrentas a una tarea enorme y no sabes si podrás llevarla a cabo”, explica la actriz.

“Siempre digo: “Quienes dudan no están perdidos”, son esas personas que se detienen, ven el panorama y resuelven: “No sé si puedo hacerlo… pero lo haré aun con miedo”.

“Este tipo de trayecto lo vemos en héroes como Luke Skywalker o Indiana Jones. Lo vemos en los héroes más grandes que ha dado el cine, y en ‘G20’”, concluye.

De un vistazo

Versión femenina

En la película “620”, el personaje de Viola Davis lucha al más puro estilo de “Rambo”, frente a sus enemigos, pero en medio de estas escenas de acción, hay drama y suspenso.

En 2016

Este proyecto nació en 2016, y desde el primer día Viola Davis sabía que tenía que hacer un filme que reúna a la familia.

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