Hablar de Marco Antonio Muñiz es abrir un álbum de recuerdos: más de 70 años de carrera, más de 60 discos y más de 600 canciones.
Es “El Lujo de México” y nadie lo pone en duda. Es uno de los pocos artistas que ha demostrado un respeto absoluto por el escenario y su fiel público.
Hace más de una década se retiró definitivamente de la música; desde entonces no se le había visto en televisión, hasta junio pasado, cuando su hijo Jorge “Coque” Muñiz le organizó un homenaje en el Auditorio Nacional de Ciudad de México, al que asistieron fans, amigos y familiares.
De ese emotivo momento nace el espectáculo “La noche de Marco Antonio Muñiz”, que “Coque” presentará en diversas ciudades de México y Estados Unidos.
Mérida será la primera en disfrutar de este homenaje. Nadie mejor que su hijo para hablar del proyecto y compartir anécdotas vividas con su padre.
“Me siento afortunado y agradezco la oportunidad de platicar sobre este proyecto, que arrancará en Mérida el miércoles 3 de septiembre. Es muy importante para mí porque me permitirá sentir la respuesta del público”, destaca el artista.
“Coque” confiesa que siempre ha tenido un gran respeto por la trayectoria de su padre y ha procurado separar lo familiar de lo artístico, para no dar la impresión de aprovechar su apellido. Pero, tras 45 años de carrera, considera que ha llegado el momento de compartir las experiencias vividas junto a él.
La voz de Marco Antonio Muñiz es inconfundible. Grandes compositores como José Alfredo Jiménez, Armando Manzanero y Rubén Fuentes encontraron en él un intérprete excepcional.
Muñiz fue el primero en grabar composiciones del maestro yucateco, lo que dio origen a una amistad que, aunque tuvo altibajos, siempre encontró reconciliación. José Alfredo también fue muy cercano a Muñiz, y Rubén Fuentes marcó una etapa clave en su carrera.
“Coque” señala que, aunque muchas generaciones tal vez no identifiquen al maestro Fuentes, sí reconocen su obra, pues es uno de los compositores más interpretados por Luis Miguel.
Haber crecido como hijo de un gran cantante hizo de “Coque” un amante profundo de la música.
“No hay canciones viejas, solo buenas y malas”, afirma. “Hay temas que se quedan para siempre y nos recuerdan a nuestros abuelos o a nuestros padres”.
“La noche de Marco Antonio Muñiz” evocará los inicios del cantante, desde su etapa con Los Tres Ases, y rendirá tributo a la época de oro de los tríos, cuando eran el alma de la bohemia.
Parte de ese legado incluye composiciones de yucatecos como Enrique “Coqui” Navarro y Guty Cárdenas.
“Hay una raíz muy cercana entre los inicios de la carrera de mi padre y Yucatán. Todo esto lo iremos contando durante el espectáculo, con muchas imágenes. En los momentos en que paremos, será para presentar algo musical y contextualizar la historia”, anticipa.
La narración estará a cargo del actor César Évora, quien aceptó encantado participar en el proyecto.
La idea —explica “Coque”— es conocer a Marco Antonio más allá de sus discos, la radio o la televisión, y que nuevas generaciones descubran al intérprete original de muchas canciones que siguen vivas.
Una gran orquesta —como solía hacerlo Muñiz— acompañará a Jorge, a su hijo Axel, y a su primo Rodolfo, de quien “Coque” dice que tiene la voz más parecida a la de su padre. “De todos los Muñiz —que somos muchísimos— Rodolfo tiene el mismo color y tono de voz que Marco”.
La primera ciudad que Jorge visitó junto a su padre fue Mérida, para cantar en el palenque de la Feria Xmatkuil. Recuerda que su papá le dijo: “Tienes que poner atención en cómo dices, cómo fraseas, porque el público de Yucatán es especial”.
“Esos consejos que te entran por un oído y salen por el otro… Cuando no conoces, crees que es lo mismo cantar en Mérida que en Acapulco o en Ciudad Juárez. Y tenía razón. Aquí hay un público que ama la música, y son pocos los artistas que logran su aprobación total”.
Más allá del factor económico, Jorge busca que el público reviva los momentos de gloria de su padre y las emociones que sus canciones provocaban.
“Todavía creo en el amor, en la nostalgia. Creo mucho en el poder de los sentimientos. Los artistas no somos diferentes ni mejores”.
El homenaje en el Auditorio Nacional fue muy significativo para Marco Antonio. Revivió sus años dorados y, sobre todo, sintió el cariño de sus amigos, lo que lo hizo aún más emotivo.
Figuras como Gilberto Santa Rosa, Ednita Nazario, Pedro Fernández, Emmanuel, Manuel Mijares, Francisco Céspedes, Raúl Di Blasio, Carlos Cuevas y Tania Libertad interpretaron sus clásicos. La noche fue redonda, conducida por Verónica Castro, amiga cercana a la familia.
“Coque” transmite mucha emoción al hablar del espectáculo: “Está hecho con amor y calidad. Tengo gente muy profesional a mi lado para lograrlo”.
Ser reconocido como “El Lujo de México” no es gratuito: es el resultado de una vida de entrega.
Algo que siempre distinguió a Marco Antonio fue su respeto por el público y una imagen impecable.
“Vestir bien no garantiza el éxito, pero él siempre se preocupó por su público. Cuando íbamos a cantar, media hora antes ya estaba listo. Se quedaba de pie para no arrugar el saco ni marcar la raya del pantalón. En el trayecto al escenario se rociaba perfume. Un día le pregunté: ‘¿Por qué te pones tanto?’ Y me respondió: ‘Para que cuando alguien te salude, recuerde que hueles bien…’”.
Entre más grande, más sencillo: eso aprendió “Coque” de su padre.
“Hay que respetar a quien se toma el tiempo de pedirte un autógrafo, una foto o comprar un boleto”.
Otra anécdota lo pinta de cuerpo entero: “Cuando íbamos a un restaurante, le decíamos ‘el chal’, porque no había mesa donde no se enrollara para saludar y convivir”. Marco valoraba profundamente el cariño del público y la amistad de los medios. Pero por encima de todo, estaba su gente.
Jorge creció con su madre, Olga Gardner Meza, tras el divorcio de sus padres. En su niñez y adolescencia convivió poco con Marco, debido al trabajo del cantante.
¿En qué momento te diste cuenta de que eras hijo de un cantante famoso?
“Desde siempre. Era como una sombra… pero también una cobija. Muchas veces pedí oportunidad en las disqueras, pasé por todas, y me decían: ‘Eres afinadito, pero junto a tu papá no vas a hacer nada…’”.
La falta de oportunidades y la presión de su apellido llevaron a “Coque” a buscar espacio en el teatro, la televisión y la comedia.
“Siempre me gustó hacer reír y me iba muy bien, pero nunca dejé de soñar con la música”.
El Festival OTI fue un parteaguas para su carrera, como lo fue para Emmanuel, Yuri o José José.
Gracias a él grabó su primer disco en 1985.“Me cayó una canción del cielo (La otra parte de ti), que se convirtió en un éxito y cambió mi historia. Una canción puede darle la vuelta a México”.
Ese álbum lo distanció del apellido Muñiz y lo acercó al pop y la balada.
Cinco o seis años después de ese éxito, “Coque” comenzó una gira con su padre. Juntos recorrieron ciudades, países y saldaron esa deuda de convivencia.
“Mis papás se divorciaron cuando yo tenía cinco años. Yo crecí con mi mamá. Mi papá era alguien que aparecía en los cumpleaños o en las fechas importantes. Siempre fue un buen proveedor, pero no estaba presente. Cuando te divorcias, no quieres ver a la señora…” (suelta una carcajada).
Nunca hubo resentimiento. Por el contrario, “Coque” siempre lo admiró.
“Siempre lo he visto con mucho amor. Me ha dado mucho y lo he disfrutado como amigo. Todo esto ya desde mi plenitud, cuando era un hombre de 25 años”.
En esos viajes fue testigo del éxito de su padre fuera de México. Puerto Rico fue como su segunda casa: en San Juan ofrecía hasta 32 conciertos seguidos. El cariño se extendió a Venezuela, Panamá, Chile. También en Estados Unidos triunfó: llenó el Madison Square Garden.
De todos los recuerdos, los viajes a San Juan son los que más marcaron a Marco Antonio. Otro lema suyo: “Tienes que cantar lo que le gusta al público, no lo que te gusta a ti”.
¿Hay algo que don Marco Antonio sienta que le faltó hacer?
“No me lo ha dicho directamente, pero creo que si se lo pregunto, me dirá: ‘Tiempo…’”.
Marco Antonio fue un hombre de amistades sinceras. Saludaba a todos en los hoteles, nunca se aprovechó de la fama. “Él decía: ‘La fama es mala amiga’”.
“Coque” lo tiene claro: “Entre más subes, más solo estás. Entre más famoso, más propenso a caer. Después de la cima, solo queda bajar”.
La familia ha sido su refugio, su raíz, donde encuentra paz y verdad.
Marco fue sincero con él: no le gustaba verlo vestido de mujer en programas cómicos, pero siempre respetó su trabajo.
¿Qué aprendiste profesionalmente de tu padre?
“El respeto al público y al escenario, desde revisar los micrófonos hasta entregarte igual para mil personas o solo diez”.
Los viajes al extranjero eran motivo de orgullo para Marco Antonio y fue de los primeros cantantes que recorrió el mundo con el Mariachi Vargas de Tecalitlán, hoy, fiel acompañante en las giras de Luis Miguel.
Así, como lo haría Marco Antonio Muñiz, cerramos esta entrevista con uno de sus éxitos más recordados: “Por amor se han creado los hombres en la faz de la Tierra… Por amor soy de ti y seré toda la vida, mientras viva…”.— Santiago Cortés Pérez
De un vistazo
Noche romántica
“La noche de Marco Antonio Muñiz” es un espectáculo que honra la trayectoria del artista, que cuenta con las actuaciones de Jorge “Coque” Muñiz, Axel y Rodrigo. Vídeos, entrevistas y anécdotas son parte del programa.
Boletos
La función será el miércoles 3 de septiembre a las 8:30 de la noche. Los boletos se pueden adquirir en Tusboletos.mx
