WASHINGTON (AP).— Los homenajes se multiplicaron por Robert Duvall, el actor ganador del Óscar y una de las figuras más respetadas de Hollywood, conocido por sus papeles en “Apocalipsis ahora”, “Lonesome Dove”, “El precio de la felicidad” y como el intrépido consejero Tom Hagen en las dos primeras entregas de “El Padrino”.
Su muerte motivó una oleada de mensajes que subrayaron la dimensión artística y humana de su legado. Duvall murió el domingo a los 95 años en su casa de Virginia, de acuerdo con un anuncio de su publicista y un comunicado compartido en Facebook por su esposa Luciana.
La noticia generó reacciones inmediatas de colegas, instituciones y figuras públicas que destacaron su influencia en varias generaciones de intérpretes.
El director Francis Ford Coppola lamentó la pérdida de quien consideró pieza clave de su trayectoria cinematográfica. “Qué golpe enterarme de la pérdida de Robert Duvall. Un actor tan grande y una parte tan esencial de American Zoetrope desde sus inicios: ‘Dos almas en pugna’, ‘La conversación’, ‘El Padrino’, ‘El Padrino II’, ‘Apocalipsis ahora’, ‘THX 1138’, ‘Crimen a ritmo de tango’”, escribió en Instagram el realizador de la saga de “El Padrino”.
Al Pacino, su coprotagonista en esas cintas, expresó su pesar en un comunicado a The Associated Press. “Fue un honor haber trabajado con Robert Duvall. Era un actor nato, como se dice; su conexión con ello, su comprensión y su don fenomenal siempre serán recordados. Lo extrañaré”, señaló el actor, al destacar la naturalidad interpretativa que distinguía a su colega.
Viola Davis evocó la grandeza del intérprete y su capacidad para dotar de humanidad a personajes complejos. “Siempre me ha asombrado la grandeza de tus interpretaciones de hombres que eran a la vez silenciosos y dominantes en su humanidad. Fuiste un gigante… un ícono… La grandeza nunca muere. Permanece… como un regalo. Descanse bien, señor. Se pronunciará su nombre”, escribió en Instagram la actriz, quien compartió créditos con Robert Duvall en “Viudas”.
Robert De Niro también reaccionó con un breve mensaje. “Que Dios bendiga a Bobby. Espero poder vivir hasta los 95. Que descanse en paz”, indicó en declaraciones a The Associated Press.
Adam Sandler, quien trabajó con él en “Hustle”, lo recordó en X como “Gracioso como el demonio. Fuerte como el demonio. Uno de los mejores actores que hemos tenido”. Envió sus condolencias a su viuda Luciana y demás familiares.
Michael Keaton destacó el vínculo personal que desarrollaron durante el rodaje de “El periódico”. “Otro amigo se va, actué con él y nos hicimos amigos. Compartimos una gran tarde en mi porche delantero hablando de caballos. Era la grandeza personificada como actor”, escribió en Instagram. El actor Robert Patrick rememoró una visita reciente a su casa en Virginia, donde conversaron sobre caballos, tango y Marlon Brando, y subrayó que Duvall “estaba más orgulloso de esa carta que de su Óscar”.
Rob Schneider resaltó la versatilidad del intérprete: “Poderoso y, a la vez, suave como un pájaro en su inolvidable interpretación en ‘The Lonesome Dove’… No dejó ni un momento para que el público no creyera”, afirmó vía Facebook.
Jamie Lee Curtis lo definió como “el mejor ‘consigliere’ que la pantalla haya visto jamás”, mientras que el sindicato de actores SAG-Aftra aseguró en X: “Celebramos el legado de Robert Duvall, una verdadera leyenda de la actuación cuyo trabajo marcó a generaciones”.
Incluso figuras del ámbito político, como el embajador de Estados Unidos en Israel, Mike Huckabee, compartieron recuerdos personales. “Fue amable, hospitalario y humilde. Verdaderamente un caballero y uno de los mejores actores de todos los tiempos. No ‘interpretaba’ un papel: él ERA el papel”.
Así, entre anécdotas, admiración y gratitud, Hollywood y los espectadores despidieron a un actor cuya presencia en pantalla definió una era del cine.
De un vistazo
“Consigliere” inolvidable
Su interpretación de Tom Hagen en “El Padrino” consolidó un modelo de contención y firmeza. El personaje se volvió un referente cultural del cine criminal.
Óscar merecido
Ganó el Premio de la Academia por “El precio de la felicidad”, cinta en la que encarnó a un cantante de country en decadencia, papel que evidenció su capacidad para retratar la vulnerabilidad.
Colaborador constante
Trabajó repetidamente con Francis Ford Coppola en proyectos clave de la productora American Zoetrope, contribuyendo a consolidar una etapa fundamental del cine.
Legado duradero
Compañeros y críticos coinciden en que su influencia marcó a generaciones.
