Lindsay Lohan celebró ayer su cumpleaños número 40 con una publicación en sus redes sociales
Lindsay Lohan celebró ayer su cumpleaños número 40 con una publicación en sus redes sociales

CIUDAD DE MÉXICO (El Universal).— De un éxito inconmensurable, a los excesos y enfrentamientos con la ley, al olvido y, tras años de hermetismo, regresar a la gran pantalla con una aceptación rotunda por el público que la vio crecer; se trata de Lindsay Lohan, unas de las actrices infantiles de Disney y Hollywood más queridas que, ayer, cumplió 40 años.

A propósito de su aniversario, la actriz estadounidense recurrió a su cuenta de Instagram, dedicándose una publicación, en la que no sólo celebra su vuelta al Sol más reciente, sino que hace una reflexión acerca de toda su evolución, marcada por una vida de fama, que llegó muy pronto, la pérdida de límites y, posteriormente, el cuidado de sí y de la familia que ha construido, junto a su esposo, Bader Shammas, y su pequeño hijo, Luai.

La famosa dividió las etapas de su vida a través de décadas, comenzó con la época en que tenía 10 años, la cual describió como “Descubriendo, cumpliendo y soñando en grande”. En esa parte compartió un collage, que consta de tres fotografías de cuando aún era una niña y comenzaba su carrera como actriz infantil; tiempos en los que trabajó duro sin aún ser plenamente consciente de toda la responsabilidad y peso que cargaba en sus hombros.

“Ya estaba trabajando, incluso antes de que entendiera qué era la disciplina, he estado en este negocio desde que tenía 18 meses de nacida; días enteros en el set, en telenovelas, guiones en mis manos, interpretando papeles, mientras, en silencio, descubría pedazos de mí misma, había inocencia en ello, pero también instinto, el sentimiento de que aquello no era un simple juego, sino un propósito”.

Así, recordó uno de sus rodajes más exitosos. “‘Juego de gemelas’ estaba justo por ocurrir y algo, dentro de mí, sabía que mi vida estaba a punto de cambiar”.

También hizo referencias a las vivencias que atravesó cuando tenía alrededor de 20 años, tiempo en el que protagonizó los titulares de un sinfín de tabloides.

“Todo se movió rápidamente, a menudo, más rápido de lo que podía procesar, “Mean Girls (Chica pesada)” se convirtió en una voz para un generación y “Herbie: Fully Loaded (Herbie: Totalmente equipado)” me llevó a algo más grande, brillante, más fuerte, había éxito, atención, expectativas y, debajo, una joven que seguía averiguando cómo salir por su cuenta, estaba aprendiendo a través de las experiencias, mediante la presión, por medio de las equivocaciones, tratándome de aferrar a lo que era mientras decidía quién debería ser”.

Finalmente, cuando se refirió a la década de sus 30 años, la que acaba de concluir, mostró gratitud por las enseñanzas que la llevaron a un estilo de vida más sano, la cual estuvo marcada por el enamoramiento de su ahora esposo, la llegada de su hijo y su regreso a las producciones cinematográficas.

“Esta década cambió todo en la forma más significativa, me casé, me convertí en madre y comprendí el más profundo amor, ese que redefinió lo que verdaderamente importa, regresar a ‘Viernes de locos’ se sintió como cerrar un círculo, recordatorio donde comencé y cuánto he crecido a lo largo del camino, ya no estoy buscando quién soy, lo estoy viviendo, elegir a la familia, elegir metas y creando una vida que se siente tan bien como se ve”.

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