Yolanda Andrade reapareció en redes sociales en un mal estado de salud y compartió preocupantes imágenes sobre las secuelas de la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) que padece.
La conductora, de 54 años de edad, se recupera de una crisis que la mantiene en cama con un fuerte dolor de cabeza y con dificultades para ver.
Andrade reveló públicamente su diagnóstico de ELA el 26 de diciembre de 2025; lo hizo a través de un emotivo video publicado en sus redes sociales en el que se mostró visiblemente afectada por los estragos de la enfermedad.
“Tengo dos diagnósticos y los dos no tienen cura, entonces conclusión quiere decir que médicamente me puedo morir antes que ustedes, tengo una enfermedad degenerativa”, destacó durante un encuentro con la prensa.
Yolanda Andrade reaparece y preocupa su estado de salud por ELA
La conductora ha hablado abiertamente de su deterioro físico desde 2023, ha visibilizando de manera cruda los cambios drásticos en su rostro y su movilidad muscular, como en esta ocasión en la que compartió un video en el que confiesa que el dolor la había tumbado.
En el video, se le ve a Yolanda Andrade recostada en la cama y con mucho malestar físico, así como con un parche en el ojo.
“Aquí estoy, lo que queda de mi, pero mañana voy a amanecer mejor, hoy sí me tumbó el dolor, lo peor es que ahora es el otro ojo”, confesó.
Precisó que ahora las molestias las siente en el otro ojo, el izquierdo; reveló que sentía mucho dolor de cabeza, al igual que su costilla, y en sí de toda “la carrocería”.
Yolanda agradeció las oraciones y reiteró el poder transformador de la oración; en sus redes también compartió la foto de un arreglo floral que le regaló su amigo, el cantante Pedro Fernández y su esposa Karina.
Andrade ha estado compartiendo antiguas fotos con amigos como Pedro Fernández, Ricky Martin, Paulina Rubio, Salma Hayek y de ella misma cuando era joven.
¿Qué es la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA)?
La Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) es una enfermedad neurodegenerativa progresiva que afecta a las neuronas motoras, las células encargadas de enviar las señales que permiten mover los músculos de forma voluntaria.
Con el paso del tiempo, este padecimiento provoca una pérdida gradual de la fuerza y del control muscular, dificultando actividades como caminar, hablar, tragar e incluso respirar.
Pese a que en la actualidad no existe cura, existen tratamientos que ayudan a aliviar algunos síntomas y mejorar la calidad de vida de los pacientes.
