Sitios de paz, oración, espiritualidad, silencio y encuentro personal con Jesús sacramentado, son las capillas de adoración perpetua de la Arquidiócesis de Yucatán, que se encuentran abiertas las 24 horas durante los 365 días del año.
Hace más de diez años la Iglesia católica de Yucatán inició la instalación de estas capillas en Mérida y el interior del Estado, donde reciben a personas de diferentes edades, que asisten para solicitar la gracia del creador ante diferentes dificultades.
Cada persona tiene razones diferentes para estar en estos sitios, en los que encontrarán paz.
La lista que proporcionó la Arquidiócesis incluye 13 capillas, la mayoría ubicadas en Mérida —en diferentes colonias y fraccionamientos—, distribuidas en los 4 puntos cardinales.
La capilla de Nuestra Señora de Fátima (en la García Ginerés) fue la primera iglesia que tuvo capilla con servicio de adoración perpetua (abrió el 2 de febrero de 2004). Sin embargo, la más antigua es la iglesia de Nuestra Señora de la Consolación de Monjas, en la que el servicio no es 24 horas, sino de 9 a 19 horas, de lunes a sábado, y los domingos, de 8 a 13 horas.
Monseñor Rafael Palma Capetillo, obispo auxiliar de Xalapa, y párroco de Nuestra Señora de Fátima (de 1999 y 2004), fue un promotor de las capillas de adoración perpetua, labor que continuó el entonces arzobispo Emilio Carlos Berlie Belaunzarán.
El padre Jorge Martínez Ruz, vocero de la Arquidiócesis, indica que a lo largo de la historia se ha desarrollado el culto a la reserva eucarística. “La adoración eucarística es una prolongación del sacramento de la eucaristía”, explica.
En la celebración de la misa se hace presente el cuerpo y la sangre de Cristo, por lo que la adoración es una manera de prolongar esta presencia sacramental de Jesús, más allá de sólo tenerlo resguardado en el sagrario.
La adoración al Santísimo, dice, se da en todas las iglesias, pero no todas tienen capillas perpetuas, que son responsabilidad de cada parroquia y su correspondiente coordinación, que designa a las personas que acompañarán al Santísimo, para que éste no se quede solo en ningún momento.
El sacerdote reitera que el servicio en las capillas es gratuito y cualquier persona puede ingresar, siempre que mantenga el debido respeto al sitio y el correcto silencio que se guarda frente al Cristo sacramentado.
Parroquias perpetuas
Además de Nuestra señora de Fátima, son capillas perpetuas: El Señor de la Divina Misericordia (calle 41 con 34, San Ramón Norte), María Inmaculada (calle 36 entre 5 y 7, Campestre), Rectoría del Espíritu Santo (calle 54 con 23, Jardines de Mérida), Capilla de San Martín de Porres (calle 44 con 79, Centro), perteneciente a la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe de San Cristóbal.
También las parroquias, de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro (calle 21 con 18, Itzimná), San Martín Caballero (calle 67 con 67 diagonal, del Fracc. Yucalpetén), San Miguel Arcángel (Temax), Santa María Goretti (calle 8-B entre 17 y 21, Fracc. Vergel III), El Buen Pastor (San Pedro Cholul).
Rectorías de la Familia Santa: Isabel, Zacarías y Juan el Bautista (calle 75 entre 58 y 58-C, Fracc. Santa Isabel); Nuestra Señora de la Consolación (templo expiatorio Monjas), Capillas San Martín Obispo (Tixpehual).— Claudia Sierra Medina
Movimiento
El amor a Jesús sacramentado es lo que mueve a la Adoración Nocturna Mexicana, un movimiento de hombres y mujeres católicos, a cargo de Ricardo Manuel Manzano Domínguez, quien detalla que la agrupación congrega a unas 3 mil personas, en más de 70 secciones, en Yucatán.
