El obispo auxiliar Pedro Mena Díaz en la misa que ofició en la capilla de San Pedro y San Pablo de Mérida

El arzobispo auxiliar, monseñor Pedro Mena Díaz, afirmó ayer, en la misa que ofició en la capilla de San Pedro y San Pablo, en la colonia Renacimiento, que el título más grande en la historia de la humanidad es ser hijo de Dios.

La ceremonia, que concelebró con el padre salesiano Guillermo García Montaño, forma parte de la fiesta de San Juan Bosco, según mencionó en su saludo inicial en el cual recordó que ya son más de 25 años que los salesianos se establecieron en dicha comunidad, en el Sur de Mérida.

Monseñor dio gracias por la oportunidad de poder celebrar en la capilla de reciente construcción y de similar tamaño al templo de Cafarnaum, agregó en su homilía.

Tras comentar que Cafarnaum significa lugar de la consolación o lugar hermoso, mencionó que fue en la sinagoga de aquella ciudad situada a la orilla del lago Galilea donde Jesús expulsó a un demonio del cuerpo de una persona.

El prelado dijo también que ese pasaje del Evangelio, en el que Jesús se muestra como hijo de Dios, es una gran enseñanza porque así podemos retratar a lo que vinimos cada domingo. “Cada domingo asistimos a esta capilla dedicada a San Pedro y San Pablo a reunirnos con Jesús para recibir consuelo, es decir, nos reunimos para recibir nueva vida”.

El padre también habló de la importancia del bautismo, aludiendo a la pila bautismal en medio del pasillo que conduce al altar. Entonces mencionó que con el bautismo los cristianos reciben el título más grande de la historia de la humanidad.

Preguntó cuál es el título más grande: ¿el de presidente de Estados Unidos? ¿el de la presidenta de Alemania? ¿el del Papa? “No”, contestaron los feligreses a cada cuestión. “El título más grande —continuó el prelado— es el de hijo de Dios. ¿Quién ha recibido ese título? que levante la mano”. Y la mayoría de los fieles la alzó.

Tras mencionar que el demonio es el padre de la mentira y que en la actualidad hay mucha confusión por su culpa, monseñor destacó que la palabra de Dios es la verdad. “Nos ayuda a no vivir en confusión”.

“Si somos bautizados, no basta con que sepamos que somos los hijos de Dios y que tengamos la gracia, necesitamos seguirnos preparando y estudiando la Palabra”, concluyó el obispo auxiliar de Yucatán.— Iván Canul Ek

 

De un vistazo

Mensaje

El obispo auxiliar Pedro Mena exhortó a los fieles a hacer espacio a Dios en sus vidas para que no haya lugar para el demonio. “Cuando el Señor entra en nuestra vida, tenemos que procurar que se quede; pero si uno deja vacía su vida, el demonio se vuelve a meter”.

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