La avenida Colón, columna vertebral de la colonia García Ginerés, ha sido durante décadas referente no solo de la capital yucateca, sino de todo el Estado.
La avenida, que se inicia en la glorieta dedicada a Miguel Hidalgo y concluye en Paseo de Montejo, alberga numerosos árboles centenarios que han resistido huracanes, aunque también se han perdido algunos; las cuatro manzanas del Parque de las Américas y casonas que han sido testigo del devenir de la ciudad.
En los últimos años la zona ha ganado atractivo para visitantes nacionales y extranjeros, debido a su cercanía con un número creciente de hoteles.
Algunas casonas han sido restauradas para, sin que pierdan su arquitectura y esencia, sean transformadas en oficinas públicas, empresas privadas y hoteles; pero hay otras que no han corrido con la misma suerte y continúan a la espera de proyectos que detengan su deterioro.
Entre ellas las hay que mantienen colgados anuncios de renta o venta en sus fachadas, deseosas de que alguien destine recursos para regresarles su antigua belleza.— Renata Marrufo Montañez
