Ser pirata significa vivir en la ilegalidad, en el pasado o en el presente. Sin embargo, después de leer tantas historias y ver infinidad de películas de piratas, sabemos que los que estos personajes pueden conquistar a la audiencia con su libertad ilimitada y sus ganas de siempre desafiar a la autoridad.
Durante la época dorada de los piratas, a veces también llamados bucaneros por los barcos que estaban autorizados a atacar, se convirtieron en una especie de mercenarios autorizados para abordar barcos enemigos y quedarse con una parte del botín, aunque la otra parte debía enviarse a la corona. Mientras tanto, los piratas bebían ron, jugaban juegos de azar (por supuesto, no había ningún casino online, por lo que las cartas eran las preferidas), a pesar de que estaban prohibidos a bordo, según el código pirata (Charte Partie).
El problema más grave con los piratas surgió cuando las guerras terminaron y se firmó el Tratado de Utrecht. En ese momento muchos corsarios se quedaron sin trabajo y volvieron a la ilegalidad total. La bandera de los piratas dominó especialmente el Mar Caribe entre los años 1706 y 1708.
Yucatán
En 1559, los piratas del Caribe comenzaron a invadir y saquear la Península de Yucatán, e ingresaron por el punto más desarrollado económicamente, Campeche. Naturalmente, para los campechanos, la cultura pirata es todavía hoy parte de sus vidas.
Asimismo, una de las primeras cosas que saquearon los piratas fueron los árboles llamados del palo de tinte en la Laguna de Términos. Estos árboles se utilizaban para teñir telas y se pagaba demasiado bien. Para lograrlo, ingresaron a la selva profunda y no aportaron riqueza a la población local, lo que sí sucedió en otros puntos de la península.
Museo de los piratas
En Campeche, como no podía ser de otro modo, hay un Museo de los Piratas, que se encuentra en el Baluarte de San Francisco, en el centro de la ciudad. En las salas de este museo se exponen armas, objetos personales, y réplicas de los barcos más famosos.
La historia cuenta que los habitantes de Campeche lograron organizarse para defenderse de los piratas y construyeron una muralla y fortaleza que todavía está en pie. Esta medida extrema fue tomada ante no solo los robos, sino también la violencia ejercida sobre los habitantes de la ciudad después que los piratas se emborrachaban.
Algunos de los piratas (quienes no eran todos británicos) que más daño le hicieron a Campeche y a sus habitantes fueron Pata de palo, Mansvelt, Bartolomé “El Portugués”, Jacobo Jackson y William Parker, entre otros.
Hoy Campeche sigue conviviendo con los piratas a través del nombre de sus calles, bares, restaurantes y hasta el equipo de béisbol. Dejaron una huella de violencia extrema, pero también cultural.
