Agradecidos por conocer a Adolfo Patrón Luján
El maestro Juan Carlos Lomónaco y Miguel Escobedo Novelo, directores de la Orquesta Sinfónica de Yucatán (OSY) y la Figarosy, respectivamente, coinciden que fue una gran fortuna en sus vidas haber conocido a don Adolfo Patrón Luján.
Ambos fueron muy cercanos a Patrón Luján (empresario de éxito y conocido filántropo impulsor de la cultura, entre cuyo legado destaca la fundación y promoción de la OSY), quien falleció el pasado sábado en esta ciudad.
“Ha sido para mí una de las fortunas más grandes de mi vida, ser cercano a un hombre tan inteligente”, expresa Lomónaco.
“Me quedo con todo lo que aprendí con él. Fue un hombre de una inteligencia verdaderamente aguda, que siempre hacía a uno reflexionar, cualquier tema que habláramos hacía a uno pensar y encontrar respuestas”, comenta el director.
Lomónaco convivió mucho tiempo con don Adolfo Patrón, no solo por asuntos de la orquesta sino en comidas o cenas.
“Son una cantidad de recuerdos y proyectos entrañables porque no solo hablo de la parte de enseñanza sino la parte humana que para mí es muy triste. No puedo expresar la tristeza que siento”, menciona.
El maestro, quien se encontraba en Mérida al momento del deceso, considera que la vida le dio la oportunidad de estar aquí cuando Patrón Luján falleció.
“Yo tenía una gira, en estas épocas estaría en Europa, y qué maravilla que la vida me haya dado la oportunidad de estar en este momento delicado, para mí vale muchísimo”, señala, tras destacar que la orquesta es uno de los grandes legados de Patrón Luján y hay que cuidar.
Por su parte, Miguel Escobedo Novelo señala que, a sus 42 años de edad, básicamente la mitad de su vida convivió con Patrón Luján.
Recuerda que aún trabajaba en el Museo de la Canción Yucateca cuando conoció a Patrón Luján en 2001, después de que éste regresara a vivir a Mérida luego de haber vendido Resistol a la empresa alemana Henkel.
Fue en esos años que se empezó a gestar la orquesta, y Escobedo Novelo fue uno de los aspirantes para ser parte del proyecto.
“Yo no sabía con quién estaba sentado. Yo creo que si hubiera sabido quién era él, y lo digo con toda honestidad, tal vez me hubiera impactado tanto que no se me hubiera ocurrido trabajar con una figura tan importante como él y todo lo que significaba su nombre, no solo en Yucatán sino en México y el mundo”, indica Escobedo Novelo.
Juntos empezaron a trabajar en 2002 en una orquesta de cámara casi itinerante hasta que en febrero de 2004 se hizo realidad el proyecto de la OSY.
Escobedo Novelo, quien trabajó con Patrón Luján durante 12 años (hasta que éste dejó la presidencia del patronato de la OSY), lo califica como un caballero en todas sus formas.
Reconoce que de Patrón Luján obtuvo las mejores enseñanzas y prácticas administrativas. “Me siento súper afortunado, pues estos 12 años de aprendizaje trabajando con él sentó las bases de la eficiencia, la transparencia y de todo en general”.
Escobedo Novelo señala que todos los días conocía una faceta nueva de Patrón Luján, quien de su bolsa apoyó a una gran cantidad de artistas yucatecos, ya sea para alguna beca o un boleto de avión. “Nunca lo dijo, siempre fue muy modesto y nunca presumía muchas de las cosas que hacía”.
“Esa generosidad que él tenía la he visto muy poco. Fue un gran mecenas. A parte del legado de la orquesta, su legado está en todas partes”.— Jorge Iván Canul Ek
