Ideas de cocteles para combatir la sensación térmica
“Cuando un bebedor decide que su trago de cabecera es el whisky, el mezcal o la ginebra, lo hace por consideraciones de sabor, de perfume, de efecto y, por supuesto, de precio”, dice Julio Patán en su libro “Cocteles con historia”.
El libro, más que un recetario de bebidas, es una recopilación de anécdotas relacionadas con carajillos, margaritas, mimosas y daiquirís, entre otros cocteles que, según la definición, son una mezcla de licores con jugos y otros ingredientes.
La palabra coctel apareció por primera vez en Estados Unidos en 1806, en el periódico “The Balance”. Se popularizó en el tiempo que estuvo vigente la prohibición de vender alcohol en Estados Unidos, en la década de 1920, cuando se preparaban mezclas con frutas que ayudaban a disfrazar la mala calidad del licor de contrabando.
A partir de allí los cocteles cobraron notoriedad, sobre todo de la mano de las estrellas de cine. Se cuenta, por ejemplo, que la margarita fue inventada en Tijuana en honor a la bailarina Margarita Carmen Cansino, quien al triunfar en Hollywood como actriz se cambió el nombre a Rita Hayworth.
El manhattan, cuyo origen data de 1880, también le debe mucho a las películas de Hollywood de las décadas de 1930 y 1940. Sin embargo, fue Marilyn Monroe, en la cinta “Una Eva y dos Adanes”, que terminó por catapultar al coctel, que se prepara con whisky, vermut rojo, una gota de angostura y cereza o cáscara de naranja.
Así como Marilyn y la Hayworth, otros artistas y personajes de películas y series de televisión han sostenido en sus manos esas bebidas: James Bond el martini seco, Carrie Bradshaw el cosmopolitan y el Gran Lebowski el ruso blanco.
Muchas de estas bebidas (que en algunos casos tienen versiones sin alcohol) se pueden preparar en casa sin necesidad de ser Brian Flanagan, el personaje interpretado por Tom Cruise en la cinta “Coctel”.
Para estos días de mucho calor y en los que se debe permanecer en casa debido a la emergencia sanitaria por el nuevo coronavirus recomendamos algunas recetas que se pueden preparar sin tanta complicación:
Alfonso XIII: Se licuan dos o tres hielos, una lata y media de leche evaporada, una medida de rompope, una medida de ron y canela.
Bloody Mary: Dos medidas de vodka, 180 ml de jugo de tomate, jugo de limón, una pizca de sal y pimienta, de uno a tres golpes de salsa de chile picante, cuatro a seis golpes de salsa inglesa y una pizca de sal de apio.
Canario: Se prepara con vodka y jugo de piña.
Carajillo: Un tercio de brandy, dos tercios de café expreso, tres granos de café, azúcar morena, azúcar blanca y dos hilos de cáscara de limón para decorar.
Cosmopolitan: Tres medidas de vodka, dos medidas de licor de naranja, dos de jugo de arándano y una de jugo de limón.
Pato Lucas: Se mezclan vodka y jugo de uva.
Desarmador: 75 ml de vodka, 120 ml de jugo de naranja natural y hielo al gusto.
Fuzzy Navel: Dos medidas de Schnapps de durazno y jugo de naranja.
Martini seco: Dos medidas de ginebra, media medida de vermut seco y aceitunas o cáscara de limón.— Jorge Iván Canul Ek
Mimosa
150 ml de champaña fría, 90 ml de jugo de naranja y una rodaja de naranja.
Ruso blanco
Dos o tres hielos, dos medidas de leche evaporada y una de Kahlúa.
Daiquirí
45 ml de ron, 10 ml de jugo de limón y una cucharada de azúcar (se puede añadir mango o fresa y licuarlos muy bien con los demás ingredientes y hielo).
Medias de seda
Se licuan dos o tres hielos, una lata y media de leche Carnation, una medida de granadina y una medida de ron.
