Integrantes del grupo apostólico juvenil Agua Viva con despensas

La Arquidiócesis pide a la gente sus aportaciones

Con la suspensión de misas y el cierre de las oficinas parroquiales, los ingresos de la Iglesia católica han disminuido de manera considerable, aseguró el presbítero Jorge Martínez Ruz, vocero de la Arquidiócesis de Yucatán.

Debido a que no hay misas, las colectas —la principal fuente de ingresos— desaparecieron, por lo que las reservas y los fondos de mantenimiento o remozamiento están siendo utilizando para solventar los gastos fijos.

“Las dificultades son un poco más amplias porque, a pesar de la suspensión de misas y el cierre de oficinas, los gastos fijos como luz y agua siguen; los pagos de la nómina también, porque la Arquidiócesis no ha dado de baja a ningún empleado. Hemos tenido este detalle de no despedir a nadie y seguir pagándoles”, señaló.

Para remediar un poco la situación, la Arquidiócesis ha puesto a disposición la cuenta 235-111 de Banamex y la CLABE 002910023500001111 para recibir donativos que se distribuirán a las parroquias más necesitadas. Del mismo modo, informó el padre Martínez Ruz, las 140 parroquias han hecho saber a su feligresía de qué manera pueden ayudar.

Por otro lado, el padre Martínez informó que, con la contingencia sanitaria, la presencia de sacerdotes y religiosas en clínicas y hospitales para visitar a enfermos fue igualmente suspendida por disposición de las autoridades sanitarias.

Ante ello, el papa Francisco lanzó el decreto “Sobre la obtención de la indulgencia plenaria durante el tiempo de la pandemia del coronavirus (Covid-19)”.

El padre Martínez recordó que los sacerdotes acostumbran visitar a personas con problemas de salud para impartirles el sacramento de la unción de los enfermos para el perdón de los pecados. “Lo que la indulgencia hace es perdonar los pecados sin la necesidad de la presencia del sacerdote. En esta ocasión, incluso el Papa ha dispensado las condiciones ordinarias para recibir la indulgencia (confesión, comunión). Aun sin éstos, los enfermos, los encargados de salud o los familiares de enfermos del Covid-19 pueden alcanzar la indulgencia sin la necesidad de la presencia del sacerdote; esto es una garantía de consuelo y esperanza”.

Sin embargo, apuntó que las visitas a casas de otros enfermos han continuado (al igual que las exequias), siempre siguiendo las recomendaciones, como conservar la sana distancia y que haya un número mínimo de personas. Las visitas se hacen solo si la persona tiene una enfermedad grave.

Por último, dijo que ya se hacen gestiones para más adelante visitar a los enfermos de Covid-19 en los hospitales. “Estamos viendo qué implica, quisiéramos conseguir la vestimenta y los instrumentos para visitar, estamos en esas gestiones. Sí, tenemos la intención de que en un futuro corto se pudieran visitar”.— Jorge Iván Canul Ek

Colaboraciones

El presbítero Jorge Martínez Ruz, vocero de la Arquidiócesis de Yucatán, dijo que “se ha tenido buena respuesta: hay fieles que se acercan a ofrecer comida, donativos, algunos han enviado su colecta o han hecho depósitos a las cuentas parroquiales, y otro número significativo de gente ha comprado despensas y las han mandado, no tanto para el sacerdote sino porque cada parroquia, mensualmente, distribuye despensas a 80 ó 100 familias necesitadas; no podemos dejar de repartir estas despensas porque ahora más que nunca se necesitan”.

Visitas

Las visitas a enfermos han continuado, pero siempre observando las indicaciones sanitarias, como conservar la sana distancia.

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