El pájaro Toh es uno de los pájaros más bellos de Yucatán

El pájaro Toh pagó su vanidad según la leyenda

En “Miradas en el tiempo de ProHispen”, cápsulas culturales de ProHispen, que se transmiten los martes y jueves en las diversas redes sociales de la institución y en la página web www.prohispen.com, Felipe Ahumada Vasconcelos habla sobre de pájaro Toh.

“Por sus variados colores y su característica cola en dos plumas truncas luego desnudas que recuperan su plumaje hasta el final y remata en una especie de péndulo, el Toh es uno de los pájaros más bellos entre todas las aves que habitan en la península de Yucatán. Tan es así que cuenta la leyenda que consciente de su belleza el Toh era muy vanidoso, al grado que se negaba a trabajar para no lastimar su plumaje, pero en una ocasión, ante la amenaza de una gran tormenta, se reunieron todos los pájaros de la selva y el Toh se fue a esconder en un hueco tan pequeño que apenas cabía su cuerpo y dejaba a la intemperie su cola, de manera que el viento, la lluvia y el granizo hicieron de ella un estropicio. Pasado el temporal quedó su cola trunca y semidesnuda motivando la burla del resto de los pájaros y su propia y grandísima vergüenza, que hubiera sido menos si no fuera por la vanidad con que antes se jactaba de su belleza ahora mutilada, esa es la leyenda.

“Nelson Cepeda Borba talentoso dramaturgo, escenógrafo y director de teatro puso en escena la obra “Toh el mensajero” que se estrenó en el Teatro Peón Contreras, y para la cual tuve el honor de escribir el texto con el que termino esta cápsula y que a continuación les leo: “Toh el mensajero”

“Antes de que existieran los días y la noche fuera el recinto de los sueños el pájaro Toh ya se vestía con los colores del fuego, del verde nació la selva y de su plumaje azul el mar y el cielo, los crepúsculos surgieron del color de su pecho, de sus dos largas plumas suspendidas como un péndulo el ritmo de la música y el tiempo. Del barro surgió el cuerpo, de la madera el movimiento y del maíz surgió el hombre para poblar esta tierra de sabios y guerreros, lo que comenzó entonces resguardando la piel rugosa de nuestros abuelos habita ahora entre nosotros como una semilla que da paso al tiempo.

“El pájaro Toh despliega sus alas para comenzar el día y en las venas de la selva se renueva la vida, pasadas las horas, la tarde en su letargo va cediendo sus azules y el cielo y el mar comienzan a ensayar el arrullo con que el sol se oculta y nacen los ensueños que la noche cobija, la selva se apresta a romper el silencio, el bosque se dispone a revelar sus secretos, el antiguo jaguar sacia su sed en las aguadas entre las intermitentes luces del cocay y el canto de las cigarras. Los cascabeles de la serpiente arrebatan al cielo las alas del Kukulcán y se encienden los sueños en los párpados cansados de los mayas de entonces para despertar en nosotros que heredamos la fuerza de sus manos y la sabiduría de sus almas. Entre la luz y la sombra, entre la danza y el duelo, entre la conquista y la derrota y el renacer de la sangre a través de los siglos la tierra de mayab permanece única y gloriosa”.

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán