Un repertorio “optimista y lleno de luz” es el que presentará la Orquesta Sinfónica de Yucatán (OSY) este fin de semana, con obras innovadoras en su época o joyas de la música orquestal.
Será un concierto muy disfrutable para el público, con obras llenas de luz, “algo que necesitamos en estos momentos complejos”, dijo José Areán, director huésped de la OSY para este tercer programa de la temporada.
Sobre el repertorio, el actual titular adjunto de la Filarmónica de la Ciudad de México, detalla que abrirán los conciertos con el poema sinfónico “Preludio a la siesta de un fauno” de Debussy, que si se traduce literalmente del francés es en realidad “Preludio a la tarde de un fauno”, una obra que nace del poema de Stéphane Mallarmé, el cual evoca a un fauno somnoliento que en una tarde calurosa está recordando sus amoríos con las ninfas, y habla de una manera vaporosa, casi se puede sentir ese calor y perfume de una arcadia mítica en la que vivían los dioses, faunos y ninfas.
Esto llama la atención de Debussy, porque es una forma sensual, no sólo en el sentido erótico, sino sensorial, se puede sentir de una manera particular el momento, y escribe un preludio para el momento que el fauno vive en el poema, aunque no se trata de música programática, pues solo narra el devenir exacto del poema, pero evoca de una manera increíble la sensualidad y sensorialidad del poema.
La obra es considerada revolucionaria, pues desde el primer momento se escucha una flauta sola que evoca la flauta de pan del fauno, y toca una melodía que destruye las convenciones hasta ese momento en la música romántica del siglo XIX, que se basa en una idea de la tonalidad, de los acordes tonales, y Debussy lo que hace es que de la primera nota, en la que baja y luego como sube, utiliza prácticamente todas las notas que hay en medio, y da una especie de incertidumbre, en la que el escucha se pregunta dónde está, auditiva y tonalmente hablando. Rompe con los esquemas y cuando entra la orquesta lo que logra es utilizar acordes y una orquestación que también es muy novedosa.
Como Monet en la pintura, Areán expresa que Debussy lleva a un mundo de color muy novedoso para la época y que abre las puertas al atonalismo.
“El milagro”
La OSY interpretará después la Sinfonía No. 96 “El milagro” de Haydn, que pertenece a una colección de 12 sinfonías que escribió para Londres, donde fue muy querido, y que a pesar de ser la número 96 por razones editoriales, fue la primera que hizo de esa colección, aunque no la primera que se tocó en Londres.
Recuerda que el nombre de “El milagro” se basa en un hecho apócrifo, pues se cuenta que en el lugar donde se tocó la Sinfonía, que se sabe en realidad no fue ésta, un candelabro se cayó y de “milagro” no mató a alguien, pues las personas estaban tan curiosas de conocer un poco más a Haydn, que se acercaron lo más que pudieron al proscenio para verlo. El hecho de nadie saliera herido fue nombrado como un milagro y así se dio el nombre a la obra.
Señala que es una obra luminosa, muy bella, en el canon clásico, pero con una originalidad que llamó mucho la atención en Londres.
“En Haydn encontramos siempre humor y un guiño continuo de ironía que nos hace disfrutar muchísimo estas texturas tan bellas”.
Sinfonía “Júpiter”
La OSY cerrará los conciertos de este tercer programa con la Sinfonía No. 41 “Júpiter” de Mozart, un nombre que indica se le puso después, por considerarse como Júpiter o Zeus, uno de las grandes dioses del mundo sinfónico, una obra que representa un gran poderío y una gran luminosidad.
“Desde el primer movimiento escuchamos una especie de motivo marcial que inmediatamente es contestado por un motivo mucho más lírico. Y vemos al Mozart típico, casi teatral, casi vemos a dos personajes desde el principio que de alguna manera conversan la tensión del primer movimiento”.
Puntualiza que una de las características de esta Sinfonía es que sale de lo habitual, pues siempre en las sinfonías el primer movimiento tenía un peso mayor, se concentraba toda la creatividad del compositor y los materiales más interesantes, pero Mozart hace un primer movimiento “muy lindo”, pero es en el cuarto movimiento donde pone su mayor creatividad y “tiene un impulso maravilloso, una gran polifonía, quizá viendo hacia el Barroco y Bach, y tiene un entusiasmo y energía particulares”.
Destaca que este cambio de poner en el último movimiento el mayor empeño, el mayor contenido musical y dramático es algo que Beethoven toma, y en casi todas sus sinfonías, a partir de la Tercera, se convierte en una regla, en donde el último movimiento presenta un nuevo mundo, una especie de conclusión de la historia. Por ello la obra de Mozart se considera innovadora, al igual por la originalidad de sus temas.— IRIS CEBALLOS ALVARADO
Orquesta Sinfónica de Yucatán Tercer programa
Los conciertos se ofrecen de manera presencial y virtual. La Orquesta interpretará piezas de Debussy, Haydn y Mozart.
Las funciones
El viernes 12 a las 20 horas y el domingo 14 a las 12 horas, en el teatro José Peón Contreras.
Boletos
Los boletos para asistir de manera presencial y también para el acceso a la sala virtual se pueden adquirir en www.sinfonicadeyucatan.com.mx
“Privilegio”
José Areán, quien será el director huésped, expresa que es un privilegio el poder dirigir a la OSY y ofrecer los conciertos programados en estos momentos complejos, en los que pocas orquestas han podido reiniciar actividades.
