La imagen de Cristo seguido por la de la Dolorosa durante la procesión realizada ayer en el interior y atrio de Catedral debido a la pandemia

El Viernes Santo en Catedral se sintió diferente

Turistas y vecinos de diferentes colonias de la ciudad se congregaron ayer en la Catedral de Mérida para participar en el programa del Viernes Santo con diferentes actividades en conmemoración de la pasión y muerte de Jesucristo en la cruz.

La jornada estuvo marcada por momentos emotivos y significativos, como el descenso del velo morado que cubría el monumental Cristo de la Unidad, al centro del máximo templo católico, al finalizar los oficios, acto que llevó a todos a mantener la vista en lo alto, en la cruz, y persignarse.

El programa incluyó la meditación de las Siete Palabras a cargo del presbítero José Manuel Romero Estrella y el arzobispo monseñor Gustavo Rodríguez Vega.

El sacerdote meditó sobre las primeras cuatro palabras: “Padre, perdónales porque no saben lo que hacen”, “Y te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso”, “¡Mujer ahí tienes a tu hijo!”, “¡Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”.

El Arzobispo meditó sobre las restantes: “Tengo sed”, “Todo está cumplido”, “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”.

El prelado hizo una pausa para recordar cuántas palabras hay para referirse a Dios y cuántas hay en los 73 libros de las Sagradas Escrituras, y reflexionar cómo decir todas esas palabras con una sola. “Esa palabra es Jesucristo, porque Él es la palabra encarnada, en Él está dicho todo y de principio a fin sus palabras tienen vida y sus últimas palabras no dejan de ser evangelizadoras. ¿Cuántas dijo? Siete. Tiene un significado para el pueblo judío de perfección, de plenitud, y sus palabras son perfectas como siempre, pero ahora está en el más alto pedestal predicando porque es el pedestal de la cruz”.

“Está respaldado lo que Él dice al dar su vida por nosotros en la cruz. Ahí tenemos la plenitud, la perfección de sus siete palabras”.

Recordó que la quinta palabra es “Tengo sed”. “Tengo sed, dos simples palabras y un mundo de sufrimiento. La sed es una de las necesidades básicas que es preciso satisfacer con más urgencia porque causa una gran ansiedad y un enorme desequilibrio corporal. Era apenas lógico que la tuviera el Señor y que las manifestara con tanta fuerza. La sed y el hambre son grandes flagelos de la humanidad”.

Después de la meditación de las Siete Palabras se celebraron los oficios de la pasión del Señor.

El acto incluyó la lectura a tres voces de la pasión de Jesús según San Juan. Participaron los presbíteros José Manuel Romero y Justo Ceballos Uc, rector de la Catedral, y el diácono Carlos Rivas Río.

Después, el padre Justo Ceballos manifestó que “hoy Viernes Santo testimoniamos la victoria de Cristo Crucificado”.

“Adoramos tu cruz, oh Señor, pues en la cruz es acogido todo sufrimiento humano”.

“Al final de esta sugestiva conmemoración de la pasión de Cristo nuestra mirada queda fija en la cruz. Contemplamos en la fe el misterio de la salvación revelada por ella. Jesús muriendo ha quitado el velo de delante de nuestros ojos y ahora una cruz brilla en el mundo con todo sus esplendor”, dijo.— Claudia Sierra Medina

 

Programa Cambios

Por la pandemia, la procesión del Santo Entierro se realizó en el interior y atrio de la Catedral y no en la calle como siempre.

Imágenes sagradas

Detrás del ataúd de cristal con el cuerpo de Cristo, cubierto con una sábana blanca, avanzaron las imágenes de la Dolorosa, María Magdalena y el apóstol Juan cargadas por custodios.

Sin contacto

En la celebración se dio la Comunión a los asistentes y se realizó la adoración de la cruz para sacerdotes, servidores y personas, a las que se pedía no tocar la imagen con las manos ni besarla. Los que llevaron ramos de ruda y cruces de huano sí pudieron tocar la figura de Cristo.

Programa final

Después de la procesión del Santo Entierro, el programa del Viernes Santo en la Catedral continuó con novena a Jesús de la Misericordia y rosario de pésame.

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán