Razonando nuestra fe
Emmanuel Sherwell Cabello(*)
Vivimos en una comunidad que convive dentro de un ambiente político de muchos conflictos, problemas persistentes que no han sido remediados a pesar de compromisos asumidos. Con latentes crisis que se han profundizado, tomas de decisiones equívocas, generando incertidumbre, desconfianza y una sociedad polarizada.
Y dentro de este ambiente, dentro de esta comunidad, los laicos católicos tenemos que saber vencer el miedo o la apatía con relación a la política, y buscar participar, instruir e iluminar la conciencia de los fieles, sobre todo de los que están comprometidos en la vida política, para que su acción esté siempre al servicio de la promoción integral de la persona y del bien común.
No podemos descuidar nuestras tareas temporales y dejar que se oscurezca la esperanza; en olvidar recrear una sociedad en la verdad y la justicia, en libertad, solidaridad en el trabajo, con los que sufren, el amor y la entrega a la familia, a la educación de los hijos; en dejar de crear espacios de sociedad humana con propuestas realistas y serias.
Se acercan tiempos de elección y estamos llamados a vivir y actuar políticamente con un deber moral de coherencia, para que, a través de la política, se instaure un ordenamiento social más justo y acorde con la dignidad de la persona humana y el bien común. Estos tiempos exigen a todo cristiano el esfuerzo de entregarse con mayor diligencia. La fe cristiana tiene “su” Palabra ética que genera el voto ético.
Seminarista católico.
