Obras de gran belleza, como la Sinfonía “De los adioses” de Haydn, y de gran majestuosidad, como la Sinfonía No. 5 de Beethoven, integrarán el repertorio de la segunda parte de la temporada 35 de conciertos de la Orquesta Sinfónica de Yucatán (OSY), la cual continúa poniendo en alto el nombre del Estado a nivel nacional e internacional, al mantener su calidad artística y ser la única en el país que ofrece desde hace varios meses conciertos presenciales.
La OSY cumplió 17 años de fundada en febrero pasado, en medio de una pandemia que no ha frenado el ímpetu y esfuerzo de quienes integran la agrupación, tanto en la parte administrativa como artística, para seguir brindando a Yucatán y al mundo la oportunidad de disfrutar música académica con un alto nivel interpretativo.
La segunda parte de la presente temporada abarca del 23 de abril al domingo 13 de junio.
Juan Carlos Lomónaco, director de la OSY, destaca que este segundo segmento contiene un repertorio “hermosísimo”, música de un formato más pequeño que permite, por ejemplo, escuchar obras de Schubert, que si bien es un compositor que ya han tocado antes, no lo habían hecho tanto como ahora.
Otro ejemplo es el Homenaje a Federico García Lorca de Silvestre Revueltas, el cual se toca con sólo 15 músicos, de manera que se comparte con el público obras que normalmente no hacían antes.
Esta pieza será parte del programa 8 de la temporada, es decir con el que se inicia esta segunda parte, el 23 de abril. Dicho concierto también incluye Petite Suite de Debussy que tiene una orquestación clásica, al igual que la Sinfonía No, 4 de Beethoven, que completan el programa.
Resalta la presencia en el programa nueve de la violinista de origen venezolano Angélica Olivo, a quien considera una de las mejores violinistas que hay en el país, la cual tocará el Concierto para violín de Mendelssohn; y la presencia como director huésped de José Luis Castillo en el programa 11, del 21 y 23 de mayo, músico español que radica en el país desde hace muchos años, quien fue director de las orquestas de Guanajuato y Bellas Artes, quien dirigirá un programa francés con obras de Fauré, como Pavana y la Suite “Pelléas et Mélisande”, esta última será interpretada por primera vez por la OSY, y la Sinfonía en Do de Bizet.
También se tendrá un programa casi inglés con obras de Vaughan Williams, y de Britten con la Sinfonía Simple, una obra que considera el público reconocerá al escucharla, sobre todo el segundo y tercer movimiento, que tienen temas muy hermosos, y la Sinfonía No. 104 Londres, de Haydn, quien nació en Austria, pero los ingleses lo contrataron por su talento e hizo 12 sinfonías.
El cierre de la temporada será con obras de Stravinsky, Haydn y Beethoven.
Un homenaje
Respecto a la obra de Haydn Sinfonía No 45 “De los adioses”, comparte que el compositor la hizo como un mensaje al príncipe que contrataba su orquesta, pero no dejaba que los músicos fueran a ver a su familia a Austria, de manera que hace la obra, en la que los músicos salen del escenario hasta quedar sólo dos, “es una belleza de obra”, y en este caso la hacen para transmitir y valorar lo que hacen los músicos de la OSY.
Margarita Molina Zaldívar, presidenta del Patronato de la OSY, considera que el repertorio elegido por el maestro Lomónaco es muy bonito, y le gusta que se haya incluido en la temporada piezas que por distintas razones no se habían hecho antes.
Señala que el público ha tenido y tendrá oportunidad de conocer otras piezas, aunado a que la Orquesta está sonando “extraordinariamente bien”, entre otras cosas porque al ser menos músicos están más conscientes de su presencia, y además se le está dando un valor especial a cada uno, casi como solistas en este formato.
En cuanto a la recaudación de fondos, manifiesta que en los meses de enero y febrero se tuvo un repunte, con una respuesta absoluta de los patronos conscientes de la situación, y en marzo y abril se han tenido buenos ingresos, aunque las circunstancias hacen necesario todo el apoyo que se pueda conseguir.
Miguel Escobedo Novelo, director del Fideicomiso Garante de la OSY, enfatiza que desde finales del mes de octubre, cuando la OSY reinició los conciertos presenciales, la respuesta del público ha sido buena, pues se tuvo una ocupación del 60 % de las 250 butacas disponibles en el teatro, ya que sólo se utiliza el 30 % del aforo, por las disposiciones por la pandemia, y en la primera parte de esta 35 temporada se tuvieron programas con lleno total.
Recordó que en febrero pasado la OSY cumplió su 17 aniversario, por lo que en el 2022 llegará a su mayoría de edad, y esperan poder celebrar jubilosamente.
“Una orquesta joven que, a su corta edad, cosecha muchos éxitos y triunfos”.
Su director, pieza clave
Destaca el papel tan importante que en esta historia juega Juan Carlos Lomónaco, quien se integró a la OSY en 2009, y a un año de su llegada la OSY ya estaba tocando en el Auditorio Nacional acompañando a Juan Diego Flores.
Resalta que con la batuta de su director artístico la sinfónica yucateca ya pisó todos los escenarios más importantes del país.
Expresa que la conjunción de esfuerzos y voluntades es la que lo ha hecho posible el apoyo del Gobierno del Estado, del Patronato “tan sólido” que lidera Margarita Molina y la inmensa voluntad de los músicos y el director de hacer música, y que ha derivado en que la OSY sea la única orquesta en todo el país en estar ofreciendo conciertos presenciales.
Los conciertos también se pueden disfrutar en las transmisiones gratuitas que hacen por Facebook y YouTube, y por la sala virtual a la que se accede en www.sinfonicadeyucatan.com.mx , en esta última con una cuota de $150, para apoyar a la OSY. Los boletos se venden en la misma página y en la taquilla del Peón Contreras de lunes a viernes de 9 a 15 horas.— Iris Ceballos Alvarado
