La Temporada 36 de la Orquesta Sinfónica de Yucatán (OSY) iniciaría el 10 de septiembre

Con el cierre del Macay hay preocupación en la comunidad artística y la sociedad yucateca del destino que tendrán otros recintos, programas e instituciones como la Orquesta Sinfónica de Yucatán (OSY), que como se sabe el año pasado también se enfrentó a las dudas sobre su permanencia, al no saber si el gobierno estatal les otorgaría los recursos necesarios para que siga operando.

En varias ocasiones el director del Fideicomiso Garante de la OSY, Miguel Escobedo Novelo, ha mencionado que el sostenimiento de la Orquesta no puede ser posible sin la participación tripartita de los tres organismos que hasta hoy la componen y que son: el gobierno estatal, el Patronato de la OSY y el Figarosy.

La situación ocurrida con el Macay, que tuvo que cerrar sus puertas, pone otra vez en duda la posición del gobierno respecto a apoyar a la Sinfónica. Hasta el momento no hay una postura por parte de la Sedeculta sobre el tema.

Se sabe que al gobierno estatal le corresponde proporcionar los recursos para cubrir la nómina de los músicos y personal administrativo de la Orquesta, en tanto que el Patronato contribuye con recursos que permiten realizar proyectos especiales como la ópera y el ballet, y traer a directores y solistas invitados.

La Figarosy también contribuye con recursos, mediante la obtención de ingresos de la taquilla.

Antes de la pandemia el Patronato aportaba 4.5 millones de pesos, cifra que se redujo a 2.5 millones, debido a que los socios, unos 150 aproximadamente, enfrentaron dificultades por la pandemia. Entre éstos hay empresarios que aportan de manera particular, familias y empresas.

La Figarosy obtenía mediante taquilla unos 12 millones de pesos antes de la pandemia, pero ahora sólo capta dos millones, puesto que durante las temporadas que han ofrecido solo se pudo ocupar el 30 % de las butacas. Sin embargo, con esos recursos y la aportación del gobierno del estado fue posible mantener a la Orquesta activa, siendo la única en todo el país que ofreció conciertos presenciales.

No se sabe exactamente cuál es la cantidad que aporta el gobierno estatal a la OSY, pero sí que, sin esos recursos, que cubren la nómina, no es posible su permanencia.

Confianza

Hasta el cierre de la Temporada 35 de conciertos en junio pasado, los directivos de la OSY tenían confianza en el respaldo de las autoridades para dar continuidad a tan importante proyecto, por lo que incluso ya estaban trabajando en el programa de la Temporada 36, que se iniciaría el 10 de septiembre y tendría formato híbrido, presencial y virtual, como las dos últimas temporadas.

El programa, según se adelantó en aquel momento, contempla obras de Mozart, Beethoven, Schubert, Schumann y Copland, entre otros, así como música mexicana, por las fiestas patrias.

Por parte de la OSY tampoco se ha tenido un pronunciamiento respecto a si enfrenta o no la negativa del gobierno estatal para brindar los recursos que requieren para operar.— Iris Margarita Ceballos Alvarado

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