Se requieren 1.6 millones de pesos para liquidaciones
Abrir una puerta al diálogo para que se llegue a un acuerdo que permita al Museo de Arte Contemporáneo Ateneo de Yucatán (Macay) mantenerse en operación y conservar la gratuidad para los visitantes es la postura de la Fundación Cultural del Museo, cuyos directivos mantienen la esperanza de que algo se pueda hacer para que el recinto no cierre sus puertas de manera permanente.
Elba García Villarreal, presidenta de la Fundación Cultural Macay, A.C., realizó ayer una declaración respecto a la postura que tienen y recalcó el compromiso que aún hay para liquidar a los trabajadores del reconocido museo.
Recordó que en el año de 1993 el edificio denominado “Ex Ateneo Peninsular” fue restaurado, y el 25 de noviembre de ese mismo año se suscribió el convenio de operación respecto del “Museo de Arte Contemporáneo Ateneo de Yucatán” y la autorización de uso del inmueble; documento celebrado por el gobierno del Estado de Yucatán y la Fundación Cultural Macay, A.C., en el cual, el primero de los mencionados, se obliga voluntariamente, como establecen las siguientes cláusulas a: TERCERA.— “El Gobierno del Estado” mediante el presente acto se compromete a proporcionar los recursos económicos necesarios para sufragar los gastos relacionados con las obras de restauración, mantenimiento y conservación del inmueble, precisó (…)
CUARTA.— “El Gobierno del Estado” a través de la Tesorería General del Estado proporcionará los recursos económicos necesarios para la operación y administración del Macay, así como equipo de oficina, papelería, energía eléctrica, agua potable, etc.
Resaltó que dicho convenio se trata de un ayuntamiento institucional, es decir, una voluntad organizativa entre el Gobierno y la sociedad, por lo cual se puede decir que es un proyecto cultural conjunto para crear un museo de arte contemporáneo, y en el cual el gobierno estatal manifestó su voluntad de sostener un bien común, administrado a través de una “organización civil sin fines de lucro”.
No es un apoyo económico
Ante esto, enfatiza que hay que aclarar que el dinero no es una colaboración a un particular, ni un apoyo económico a una institución privada, sino que se trata del cumplimiento de una obligación legal suscrita. Esquema de colaboración Estado-sociedad, que le ha permitido funcionar a otros espacios museísticos de gran notabilidad en el mundo.
Resaltó la transparencia en la operatividad del Museo, pues en los 28 años que tiene se han practicado diversas auditorías gubernamentales, así como se han rendido los informes mensuales y anuales a la Secretaría de Cultura y las Artes de Yucatán y a la Tesorería general del Estado. Aunado a ello, la información financiera se encuentra visible en la página de transparencia respectiva.
Compartió que la Fundación a través de sus benefactores y donantes, han aportado los recursos complementarios —tanto económicos como en especie— para que ese patrimonio cultural, de eminente interés público, permanezca abierto como lo ha hecho de forma gratuita. Y ha puesto a la vista de los visitantes importantes colecciones privadas, sin más interés que el de contribuir a enaltecer el arte del Estado.
Destacó que el Macay es un espacio museístico único en todo el sur y sureste de México, por lo cual su permanencia no es solo de importancia para la vida cultural, sino también para para el desarrollo de la economía turística e inmobiliaria de Yucatán, por lo cual “su cierre se trataría de un retroceso en la vida cultural y económica de nuestro Estado y del país”.
Les preocupan sus empleados
Al referirse a los empleados del Museo, dijo que los derechos de los trabajadores no pueden quedar al desamparo por decisiones arbitrarias, por lo que solicitarán al gobierno del Estado el apoyo para la liquidación conforme a la ley, del 90% del personal, y se adaptarán a estos nuevos tiempos con el recurso humano con que se cuente.
Sin embargo, y de no tener respuesta positiva por parte del Ejecutivo, igualmente como se realizó el año pasado, en 2020, se buscará la forma de cumplir con las obligaciones legales con el personal, ya que los trabajadores merecen ser respetados en sus derechos laborales.
Elba García insistió en que la Fundación, a pesar de todo lo anterior, y con un gran esfuerzo por la falta evidente de dinero, tratará de que ese espacio museístico permanezca abierto al público, de conformidad con los recursos humanos y financieros que se dispongan.
Señaló que esperan que en el futuro se pueda retomar la buena relación que siempre existió entre la Fundación y el gobierno del Estado, “las puertas de comunicación para llegar a acuerdos en beneficio de nuestra sociedad y de la comunidad cultural, siempre estarán abiertas de nuestra parte”
Rafael Pérez y Pérez, director del Macay, coincidió en la apertura al diálogo con las autoridades estatales, la cual esperan se pueda dar.
Se ajustarían a lo que hay
Recordó que el presupuesto ideal para operar el Museo es de 9 millones de pesos, pero incluso con cuatro millones, que fue la aportación del gobierno estatal en 2020, el recinto podría mantenerse abierto, adaptándose a las circunstancias.
El semestre pasado el Macay recibió el apoyo del Ayuntamiento por primera vez, que otorgó recursos por 240 mil pesos para ayudar al sostenimiento del recinto,
Hay la intención de acercarse al Ayuntamiento para ver si la nueva administración puede dar nuevamente algún apoyo.
En cuanto al gobierno federal se han enviado cartas exponiendo la situación, pero no se ha recibido respuesta.
Una de las cosas que más preocupan es la liquidación del personal, por lo que se buscará el apoyo del gobierno estatal para saldar esta deuda con los trabajadores, o como ya se citó, la Fundación buscaría la manera de cumplir con este compromiso.
Para liquidar al personal se requiere de poco más de un millón 800 mil pesos.
Fundador
En el encuentro de los directivos del Macay con los medios de comunicación estuvo presente Carlos Millet Cámara, asociado fundador de la Fundación Cultural Macay, quien junto con Carlos García Ponce, Fernando Ponce García y Porfirio Suárez Sosa, y en alianza con la entonces gobernadora Dulce María Sauri Riancho, hicieron posible la existencia del Macay.
El Museo seguirá cerrado, pues el presupuesto para su operación es de cero pesos actualmente.— Iris Margarita Ceballos Alvarado
