David Lidstone con Jodie Gedeon

CONCORD, Nueva Hampshire (AP).— Un ermitaño de Nueva Hampshire cuya cabaña se quemó en el área boscosa donde había sido “paracaidista” por 27 años dijo que está agradecido y abrumado por los esfuerzos de recaudación de fondos y las ofertas de un lugar para vivir.

“Me siento tan bien como nunca me había sentido”, señaló David Lidstone, de 81 años y quien agregó que tiene muchos amigos.

“Vivo en el bosque porque me gusta estar solo, lejos de la gente, así que no estoy nada acostumbrado a esta publicidad”, añadió.

Encarcelado

Lidstone vivía junto al río Merrimack, en la localidad de Canterbury. Fue encarcelado el 15 de julio por desacato civil y le dijeron que lo liberarían si aceptaba vivir en la cabaña. El dueño de la vivienda, Leonard Giles, de 86 años, quería que Lidstone dejara la propiedad.

Un incendio destruyó la cabaña el miércoles pasado, horas después de que Lidstone se defendiera durante una audiencia en la corte. Fue puesto en libertad el jueves luego de que un juez fallara que tendría menos incentivos para volver a “este lugar en particular en el bosque” ya que la cabaña se había quemado.

Lidstone, quien se está quedando a vivir con unos amigos, recordó que trató de regresar al lugar para recoger algunas cosas, pero que le dijeron que tenía que acudir primero a la policía.

“Lo que más quería recuperar era mi Biblia”, admitió. “Afortunadamente, la policía de Canterbury se la llevó a casa… Tenía las llaves de la cabaña y la cabaña es solo cenizas. Así que tengo las llaves al corazón de Dios y eso todo lo que tengo”.

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