Desde ayer no se cobra la entrada al Marble Arch
LONDRES (EFE).— La entrada a la colina artificial de Marble Arch, en el centro de Londres, es desde ayer gratuita, como medida para reactivar las visitas a este monumento temporal al que muchos han apodado como “la peor atracción” de la capital británica.
El Marble Arch Mound, construido por el estudio de arquitectos MVRDV, surgió con el objetivo de ofrecer una experiencia “nueva y significativa” y hacer patente la visión “verde e inteligente” del Ayuntamiento de Westminster para el céntrico distrito. Su costo alcanza los dos millones de libras (2.7 millones de dólares).
Sin embargo, el aspecto inacabado de la estructura y las 4.50 libras (6.2 dólares) que había que desembolsar para ascender el montículo de 25 metros de altura despertaron centenares de opiniones negativas.
Ayer, una decena de curiosos se acercó a la atracción tras conocer que el acceso era gratuito, como lo será todo lo que queda de este mes. Kim y Steve Thornton, matrimonio de Birmingham, admitió que “si tuviésemos que pagar no subiríamos”.
Atrae a las aves
Las que sí parecen disfrutar con la nueva atracción son las palomas, que han encontrado espacio de recreo en las laderas de una colina en la que todavía hay obreros trabajando en el andamiaje y “no da una sensación de naturaleza”, sino de que es algo “artificial y falso”, opinó Cordelia Tasker.
Incluso el responsable ejecutivo del Ayuntamiento de Westminster, Stuart Love, admitió en un comunicado que el Marble Arch Mound “no estaba preparado” para recibir visitas en el momento de su apertura.
“Hemos cometido un error y pedimos disculpas a todo aquél que no tuvo una gran experiencia en su visita”, declaró Love, quien se comprometió a “trabajar duro” para revertir los errores y hacer que acudir al sitio “merezca la pena”.
Para acceder hay que escanear un código QR, reservar una de las horas disponibles, aportar datos personales y esperar entre cinco y diez minutos para recibir la confirmación al correo electrónico.
Una vez dentro, 134 inestables escaleras metálicas —o un elevador— conducen a la cima, que tiene vistas (obstruidas por los árboles) del London Eye y rascacielos icónicos de la ciudad, así como primeros planos de un edificio en construcción, con grúas incluidas.
La mayoría de los visitantes reconoció ir “sin expectativas” y algunos se mostraron más sorprendidos con el Banksy en uno de sus muros que en sí por la atracción, que permanecerá abierta hasta enero de 2022 y planea ofrecer un espectáculo de luces en su interior.
