Con gran beneplácito recibimos la reciente publicación del libro “Augusto Quijano”, que compendia la mayor parte de la vasta obra realizada por el reconocido profesional en Yucatán, así como en otras entidades del país.
Al igual que en sus funcionales diseños, Quijano Axle, no deja espacios perdidos en las trecientas veinte páginas con portada blanca minimalista, que contienen los procesos creativos a partir de bosquejos a lápiz de mano propia, mismos que dieron la pauta a los subsiguientes planos arquitectónicos, pasando por prolongadas sesiones de valorización y perfeccionamiento en labores de equipo. Nítidas fotografías, de amplio formato, y los textos correspondientes a cada obra, complementan la amplia visión de la labor desarrollada desde el siglo pasado.
Mencionemos algunas: En Yucatán, Taller Augusto Quijano y Asociados, Universidad del Mayab, Parroquia de Cristo Resucitado, Centro Cultural Olimpo, Mercado San Benito, Ampliación de la Facultad de Medicina, dos torres corporativas bancarias, y una de oficinas, y quince residencias particulares. En Puebla, Plaza de las Américas; en Cancún, Quintana Roo, Universidad del Caribe; en Guanajuato, Escuela de Artes de la Universidad de Guanajuato así como el Teatro del Bicentenario y el Centro Cultural, en la misma entidad.
Son obras donde la función y la forma se integran en admirable unidad, misma que se enfatiza por las texturas y los claroscuros que producen los proporcionados volúmenes donde predomina el concreto aparente y los elementos prefabricados combinados con la labor artesanal, sin ornamentos supérfluos, ni coloraciones innecesarias, en un concierto arquitectónico que registra la marca del autor a la primera mirada.
Con el humorismo que lo caracteriza, Quijano suele defender su conceptos de tendencia minimalista al comentar a sus alumnos y amigos : “La arquitectura puede ser de cualquier color, siempre y cuando sea blanca”.
El libro contiene también interesantes comentarios y relatos de vivencias compartidas con colegas, colaboradores y amigos, que lo han acompañado a través de sus andares en viajes de estudio, en concursos internacionales, en cátedras y conferencias impartidas en diversos centros educativos, así como en el cotidiano ejercicio del oficio, no exento de continuados desvelos. De esos testimonios hemos seleccionado algunos fragmentos que la edición consigna con mayor amplitud.
“El arquitecto Augusto Quijano aprendió arquitectura lejos de su tierra.Se formó junto a los maestros de la arquitectura mexicana moderna en la Ciudad de México. Viajó por el mundo con su cuaderno de dibujos y participó en eventos y concursos internacionales. Suele pasar que aquellos que aprenden y se forman lejos de su casa olvidan muchas veces de dónde venían y quiénes eran, y a su regreso no sepan bien hacia dónde van y tengan dificultades para ver con claridad lo que son. La obra arquitectónica que se expone con dibujos, planos y fotografías en esta publicación constituye una demostración de que por más lejos que se haya ido, se puede encontrar el camino de regreso a casa”. Jorge Iglesias. Santiago de Chile. “Al anochecer partimos trescientos jóvenes arquitectos de todo el mundo en un crucero por el Mediterráneo, concursando por el tema ‘Espacios para la civilización del Siglo XXl’. Augusto Quijano, Jorge Iglesias y yo éramos los únicos latinoamericanos en el barco ruso (Lev Tolstoi, sede del concurso). Navegamos casi un mes encerrados en una cabina de dos literas y un pequeño baño. Sentados en las camas bajas , dibujamos sobre las rodillas y encima de dos tablas de triplay que hacían las veces de un restirador . Parábamos en ciudades majestuosas que dibujamos en nuestros cuadernos para regresar siempre a la cabina, a preparar la propuesta, robándole horas al sueño. Al final llegó la hora de la entrega. Hicimos una larga fila. Cuando llegó nuestro turno entregamos cinco láminas de un metro por lado, las cuales logramos terminar a pesar de las complejas circunstancias. La mañana siguiente llamaron a los finalistas. Pasó lo que nos pareció una eternidad antes del veredicto del jurado pero nuestra propuesta recibió el primer lugar. Al conocer la noticia, el silencio hizo presa de nosotros. Subimos a cubierta en el preciso momento en que el barco cruzaba por Estambul al caer la noche. La silueta de Santa Sofía contra el sol era el fondo de nuestra silenciosa celebración”. Ricardo Agraz, Guadalajara, Jalisco. “Augusto, con la generosidad que lo caracteriza, fue a la Facultad de Arquitectura (Uady) a contarnos una experiencia que comenzaría a abrir nuevos panoramas para todos. Al final de la carrera tuve la fortuna de tomar el taller, por él impartido. En la facultad se hablaba de su exigencia, pero hilado a este temor venía la certeza de saber que uno iba a aprender y crecer mucho en ese semestre. Sus clases fueron, por mucho las que más hondo calaron en mi formación profesional. Con el tiempo, nos fuimos acostumbrando a escuchar sobre los premios y reconocimientos cada vez más frecuentes de Augusto, y por eso fuimos muchos los audaces en poner en competencia nuestra obra, participando también en ese tipo de eventos, por lo que queda de manifiesto su aportación como pionero e impulsor de lo que hoy muchos consideran la actual escuela de arquitectura yucateca”. Javier Muñoz Menéndez. Mérida,Yucatán.
Los reconocimientos profesionales a nuestro coterráneo —nacido en Mérida, Yucatán, el 19 de diciembre de 1955— no han sido pocos: Primer Lugar y Medalla de Oro en el Concurso Internacional “La revitalización del Barrio” en 1988. A este premio han seguido otros más que el libro consigna en detalles, a través de las subsiguientes dos décadas. En 2016 recibió el Reconocimiento a la Trayectoria en el Encuentro Nacional de Estudiantes de Arquitectura. En 2018, fue nombrado Académico Honorario de la Academia de Artes en la sección de Arquitectura de la Ciudad de México. Desde hace cuatro décadas imparte la clase de Taller en el mayor nivel de la Facultad de Arquitectura de la Universidad a de Yucatán, en el Taller de Proyectos de la Universidad Marista y catedra en la Escuela de Arquitectura del Centro de Estudios Superiores, de la misma institución, desde 1998.
Ha sido profesor en el Taller Internacional en la Universidad de los Andes, en 2001, en el Taller de Tesis en la Universidad de Chile. en 2005, siendo huésped también en la Universidad de Texas.
Felicitamos a Augusto Quijano Axle por su trayectoria profesional y por esta nueva aportación impresa , para el mejor conocimiento de su arquitectura.
Arquitecto
“Quijano Axle suele defender su conceptos de tendencia minimalistas al comentar: ‘La arquitectura puede ser de cualquier color, siempre y cuando sea blanca’”.
