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Hombres buenos disfrutarán con él de su resurrección

“En la muerte, que es la separación del alma del cuerpo, el cuerpo del hombre cae en la corrupción, pero su alma va al encuentro con Dios en espera de reunirse con su cuerpo glorificado”, explicó el presbítero Jorge Martínez Ruz, vocero de la Arquidiócesis de Yucatán.

“Dios en su omnipotencia dará a nuestros cuerpos la vida incorruptible con la virtud de la resurrección de Jesús”, dijo en una entrevista con el Diario en el marco de la celebración del Día de Muertos.

Consideró que resucitarán “todos los hombres que han muerto: los que hayan hecho el bien, resucitarán para la vida; los que hayan hecho el mal, para la condenación”.

Recordó que Cristo “resucitó con su propio cuerpo pero él no volvió a una vida terrena; del mismo modo, todos resucitarán con su propio cuerpo del que ahora están revestidos”.

“Este cuerpo que tenemos transfigurado en cuerpo de gloria o en cuerpo espiritual es el que vamos a tener después”, agregó.

Es un misterio

Al preguntarle cómo ocurrirá la resurrección, respondió que “no lo podemos saber porque sobrepasa a nuestra imaginación y nuestro entendimiento y no es accesible pensar en la vida eterna; no es accesible más que por la fe pero nuestra participación en la eucaristía nos da un anticipo de lo que será la transfiguración de nuestro cuerpo en Cristo”.

Pero, ¿cuándo sucederá esto? “Sin duda, en el último día. Sabemos que al final del mundo todos seremos llamados, pero también ese momento llega cuando las personas mueren”, ya que, agrega, “hay un final del tiempo, un final de la historia, pero también cada quien llega a ese encuentro en el momento de su propia muerte; esa es una síntesis de los que nos dice la Doctrina Cristiana”.

Vida eterna

El padre Jorge Martínez explicó que esta cosmovisión de la vida eterna es la que los cristianos tienen presente, la cual es compatible con otras cosmovisiones, por ejemplo con el Hanal Pixán.

“Es bonito porque en el altar ponemos signos religiosos, recordamos a los difuntos y sabemos que aún viven, reciben nuestra oración y eso es totalmente compatible con lo que creemos en la fe cristiana”.

Y aunque “nosotros no creemos que ellos regresan personalmente a visitarnos, ellos están en otra realidad, escuchan nuestra oración, es bueno recordarlo porque nos hace reforzar los valores familiares”.

Remarca que las costumbres de Yucatán son enriquecedoras y hacen más fuerte no solamente la parte de la fe sino la parte de la cultura, la familia y de nuestros hábitos en Yucatán”.

El vocero de la Arquidiócesis acentúa las diferencias con celebraciones como Halloween, que “para unos es noche de brujas, para otros es noche de muertos vivientes, pero nosotros no creemos que los muertos regresen; la visión del Halloween es totalmente diferente a la nuestra y no comparte la Iglesia”.

“Nosotros sí creemos en la persona que está muerta como tal, pero su alma es la que recibe nuestra oración”.

Conmemoración

La Iglesia tiene dos momentos en la conmemoración del Día de Muertos.

El 1 de noviembre se celebra a todos los santos y pedimos su intercesión, pero el día 2 “conmemoramos a los fieles difuntos y rezamos por su salvación”.

“La piedad popular se centra más en el recuerdo de los difuntos que en la festividad de los santos, pero esto se entiende porque a los santos se les celebra todo el año y cada parroquia celebra a su patrono; en cambio el día exclusivo para los difuntos es el 2, aunque sabemos que durante todo el año en las misas se hace oración por los difuntos”.

Oración en familia

La mejor manera de conmemorar a los difuntos en su día es la oración en familia.

“Los que puedan, que asistan a misa los días 1 y 2 de noviembre”. El sacerdote aclaró que no es una misa de precepto, pero sí de devoción. “Los que puedan asistir al cementerio a visitar los restos de sus parientes, que lo hagan”, dijo.

También, si está en sus posibilidades pueden hacer un altar en casa: “puede ser sencillo, con la imagen de su familiar, su pariente o amigo y hagan oración; también asistan a misa a sus templos llevando la intención”.

En casa se puede rezar el rosario o la novena para los difuntos. “Basta con que hagan el rosario y pedir por el descanso de los fieles difuntos; cualquier oración es bien recibida por Dios”.

El sacerdote informó que aunque los cementerios abrirán sus puertas el día de los finados, hasta el momento lo programado es la celebración de la misa episcopal al mediodía que se transmitirá en medios de comunicación y la página de Facebook Arquidiócesis de Yucatán.

“En otros años sin pandemia era costumbre celebrar las misas el 2 de noviembre en los cementerios, pero hasta ahora no hay actividades masivas y lo único que se ha considerado son las transmisiones de las misas”.— Claudia Sierra Medina

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