La hipótesis del fenómeno de luz y sombra del ascenso de Kukulcán al amanecer, en contraparte al descenso en el atardecer durante el equinoccio de primavera, fue confirmada por el investigador y arqueoastrónomo Eddie Salazar Gamboa.
El investigador manejaba la hipótesis del ascenso de la serpiente emplumada en la alfarda sureste de la pirámide El Castillo, pues sabía que los mayas manejaban la dualidad, de manera que si por la tarde se puede ver el fenómeno, también podía ocurrir por la mañana, al salir el Sol, como sucede con otros fenómenos de luz y sombra que tienen lugar en este edificio prehispánico.
Ascenso de Kukulcán en Chichén Itzá

Y pese a que la pirámide está semidestruida, en la alfarda sureste se deja ver lo que Salazar Gamboa llama el ascenso de Kukulcán.
Explica que el fenómeno ya conocido por todos ocurre en la tarde en la alfarda noroeste, cuando el Sol se perfila para ocultarse y Kukulcán se forma en siete triángulos isósceles, comenzando en la parte superior de la pirámide, en lo que sería la cola de la serpiente.
En este nuevo fenómeno, del que se capturaron fotografías y vídeo, la formación de la serpiente se da de abajo hacia arriba, es decir, primero se forma el triángulo de abajo y así en forma ascendente. Esto ocurrió poco después de las 7 a.m.
Pese a que la parte de la pirámide donde ocurrió, la sureste, no está reconstruida, se logra apreciar la formación de Kukulcán, no perfecta pero sí visible.
El fenómeno de luz y sombra se comprobó gracias al apoyo del custodio José Antonio Keb Cetina, quien tomó las fotografías y el vídeo el 18 y 19 de marzo. El ascenso de Kukulcán ocurre varios días, como el descenso.
Venus sobre el Observatorio en Chichén Itzá
Otro evento astronómico que se presentó fue la elongación de Venus, que para los mayas representaba un segundo Sol por su brillantez; es el tercer astro más brillante del cielo, solo superado por el Sol y la Luna.
La elongación de Venus significa que “se abre” más con respecto al Sol, de modo que adquiere más brillo.
El 20 de marzo Venus se encontraba a 47 grados de apertura con respecto al Sol y su brillo fue inigualable.
Keb Cetina captó la imagen en la que se ve a Venus sobre el edificio de El Observatorio en Chichén Itzá.
“Este fenómeno ocurre cada 584 días. La próxima vez que ocurrirá será el 23 de octubre de 2023”, precisa Salazar Gamboa.
La serpiente lunar
También se pudo ver por primera vez la serpiente lunar en una fecha diferente a la que Salazar Gamboa equipara con la de la crucifixión, pues esta última ocurre con la Luna llena de Semana Santa, y ha sido vista ya durante varios años, pero es la primera ocasión en la que se ve formarse al Kukulcán lunar un mes antes.
Sobre esto, Salazar Gamboa apunta que estuvo realizando cálculos y le pareció que podía ocurrir, por lo que pidió al custodio de Chichén verificar qué sucedía, y el fenómeno tuvo lugar el 19 de marzo a las 5:18 a.m.
Este fenómeno —señala— no necesariamente se repetirá cada año ni en la misma fecha.
Los hallazgos hechos esta primavera en torno a los eventos arqueoastronómicos en la pirámide comprueban una vez más la maravilla no solo del cosmos, sino del conocimiento de los mayas sobre los astros.
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