Cada día hay algunos llamados que el Señor nos va haciendo para cumplir su voluntad, afirmó ayer el arzobispo de Yucatán, monseñor Gustavo Rodríguez Vega, en la misa que ofició con motivo del octavo aniversario luctuoso del presbítero Antonio Laviada Molina.

La misa, en el Aula Magna del Seminario Conciliar, también se ofreció  por la celebración de Jesús Sumo y Eterno Sacerdote.
El arzobispo explicó que el primer llamado es a la vida, el segundo al bautismo, pero viene otro llamado para elegir el estilo de vida como una carrera profesional o los modos de vivir como cristianos, en el matrimonio.

“Reconocer en la carrera profesional o en el trabajo una vocación y por supuesto también tenemos las vocaciones especiales a la vida religiosa, a la vida sacerdotal, pero todos los bautizados tenemos ante todo un llamado para ser santos”.

El prelado comentó que él nunca conoció al padre Jorge Laviada y compartió que le han hablado mucho de él y ahora ya es como si lo hubiera conocido.

“Me han hablado muy bien de su labor y ministerio sacerdotal y su realización sacerdotal dentro del Seminario”.

La partida del padre Laviada, un llamado inesperado del señor 

“El Señor lo llamó en un momento totalmente inesperado, así suele ser la llamada última, porque es la última de los llamados. Que bueno fuera que desde hoy entendamos que el momento de nuestra muerte va a ser la última de las vocaciones”. 

El arzobispo también pidió por la salud del padre Raúl Urtecho Moguel. Al final de la misa el padre Luis Alfonso Rebolledo Alcocer, rector del Seminario, pidió vivir siempre en acción de gracia y que la muerte no es el punto final para los cristianos. “Para nosotros es amar dando la vida”.

El legado del padre Jorge Laviada, una Inspiración

“Para quienes conocieron al padre Laviada ha sido una inspiración haciendo lo que se tiene que hacer”, dijo.

A la misa asistieron integrantes de la familia del padre Laviada, seminaristas, sacerdotes y oblatas de Jesús Sacerdote. A un costado del altar se colocó una fotografía del sacerdote fallecido.

El padre Laviada Molina falleció el 9 de junio de 2014 cuando era rector del Seminario, en la misma cancha en que se realiza el torneo.

Torneo de fútbol “Antonio Laviada Molina”

Luego de la misa fue inaugurada la copa de fútbol “Antonio Laviada Molina” con el lema “Dale vida a tu vida”, en la cancha de la casa formadora de sacerdotes. Se inició ayer con un partido de los equipos del Seminario Mayor y Regnun Christi.

El torneo de fútbol soccer reúne a 12 equipos varoniles y concluirá el 1 de julio. Los equipos se dieron cita en la apertura del torneo. El obispo auxiliar, monseñor Pedro Mena Díaz, inauguró el torneo, que no se realizó dos años por la pandemia.
Entre los familiares del padre estuvo su hermana Isolina Laviada Molina, quien dirigió un mensaje alusivo.