El verdadero significado de las cosas se encuentra al tratar de decir las mismas cosas con otras palabras, Charles Chaplin (1889-1977)
Las palabras celaje y fogaje se encuentran fuera de moda. Lo peor de todo es que cuando las usas, la mayoría de los interlocutores se te quedan mirando como si fueras de otro planeta, con una ligera burla en sus ojos.
El celaje es el conjunto de nubes que se forman en el cielo y de manera especial en el crepúsculo —cuando el Sol se hunde en el horizonte—. Esos variados tonos de colores conjugados con las nubes, teniendo como fondo el azul del cielo, son celajes.
El fogaje es un tormento bucal. Acudí a una farmacia para buscar el medicamento adecuado a esa molestia y al pedir al farmacéutico algo para quitarme el fogaje se me quedó mirando sin entender lo que yo le solicitaba. Cuando le expliqué de qué se trataba me dijo con mirada condescendiente: “Señora a eso se le llama fuego”.
Todo esto me recuerda a la palabra antro, que ahora se usa para designar un bar o una discoteca. En aquellos tiempos —no muy lejanos— los antros eran lugares mal vistos y a los que una persona decente no debía acudir. Ahora los jóvenes te dicen que van al antro a divertirse.
El idioma —en estos tiempos de globalización— es cambiante, y podríamos decir volátil. Pero a veces nos acostumbramos a palabras que vulgarizan y pierden su verdadero significado.
Presidenta del Patronato Pro Historia Peninsular de Yucatán.
