Benito Taibo nuevamente logró su cometido: sumar ciudadanos a su Democrática República de Lectores, pues lo que inició siendo una actividad académica para cerca de 300 estudiantes del Colegio de Bachilleres de Yucatán (COBAY), se transformó en una ventana de diálogo sobre la lectura.
Bastaba con asomarse al Auditorio del Centro Cultural Olimpo, en Mérida; donde se inauguró el Cuatro Seminario de Fomento y Activación Lectora, para darse cuenta de que los estudiantes estaban ahí para cumplir con una actividad académica.
Resoplidos, jóvenes jugando con el teléfono celular mientras la doctora Celia Rosado Avilés, secretaria General de la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady) daba la bienvenida y explicaba el objetivo y misión del seminario; era una estampa que podía desmotivar a cualquier promotor cultural, pero no a Benito Taibo, el autor mexicano que se describe como un lector y escritor en el cuerpo de un hombre de 62 años, con el corazón de un adolescente de 17.
Es justamente esa jovialidad que aún guarda en él y sus letras lo que pronto envolvió, casi como una melodía de flautín a los estudiantes, mientras Taibo daba rienda suelta a su charla “Leer es resistir, escribir es convivir”.
¿Cuál es el mejor lugar para leer en casa?

De pronto saltaron personajes, títulos, anécdotas y hasta técnicas “secretas” de un experimentado lector, por ejemplo; ¿sabe cuál es el mejor lugar en casa para leer? Si está pensando en la sala, el cuarto o el estudio, está aún lejos del lugar idóneo. Es el baño.
Benito Taibo explicó que el secreto desvelado no es suyo, sino de un amigo que le advirtió que el retrete es el mejor aliado para la lectura, basta con colocarse de frente al tanque, colocar el libro en la tapa y dejar correr las páginas. Si alguien interrumpe su lectura, basta un: “Está ocupado”, para continuar con ese acto de resistencia: leer.
Y es que aparentemente la fórmula de Benito Taibo, para quienes le han seguido a través de sus letras y conferencias, es la misma, pero los resultados terminan siendo expansivos.
Muestra de ello fue la confesión de al menos dos estudiantes que advirtieron haber llegado obligados por su maestro a la conferencia: “Pero hoy me voy con otra idea, gracias”.
“Leer es resistir”
Otros más, dieron testimonio de la literatura de Benito Taibo, recomendando a sus compañeros sus libros como “Persona Normal”, “Corazonadas” o “Camino a Sognum”, pero no fue hasta la última mano alzada que tuvo la oportunidad de hablar, que el título de la charla cobró sentido: Leer, es resistir.
“¿Qué consejo puede darme, para que mis papás me dejen leer?”, preguntó tímida una de las estudiantes, ante la mirada confundida del autor, por lo que la joven explicó: “Mis papás me dicen que leer es una pérdida de tiempo, si me ven leyendo, me piden que me ponga a hacer ‘algo útil’”.
Sin poder dejar de lado su espíritu aventurero, y ciertamente contrabandista de letras; Benito Taibo rápidamente alentó a quienes tuvieran el mismo problema a hacer clubes de lectura, aprovechar los trayectos y espacios muertos, para ir deshojando historias.

“Si no puedes comprar un libro, pídele a tu amigo el que lee que te lo preste, ve a la biblioteca…”, y un gran etcétera de posibilidades ofrecidas por el autor.
Y sin embargo, como si el eco de sus palabras buscaran la salida en varias voces, estudiantes, maestros e invitados soltaron al unísono: “¡LEE EN EL BAÑO!”.
Un momento que dejó más que claro que “leer, es resistir” y que siempre habrá rebeldes que buscarán las letras, que siempre habrá cómplices lectores que apoyen a otros, porque si bien el autor no cree que la lectura haga mejores a las personas, sí cree que todos somos otros cuando leemos.
Cuarto Seminario de Fomento y Activación Lectora en Yucatán
Las actividades del Cuarto Seminario de Fomento y Activación Lectora “Leer en común, andar en comunidad” continuarán el viernes en Umán con la conferencia “Lo que no se escribe, no se lee”, impartida por la doctora Maricruz Castro.
Por su parte, Sara Poot y Benito Taibo presentan el conversatorio “De Sara a Benito: dos lecturas en una historia” en Progreso.
