El 10 de octubre celebramos el Día Mundial de la Salud Mental. La Organización Mundial de la Salud (OMS), describe la salud mental como un estado de bienestar en el cual el individuo se da cuenta de sus propias aptitudes, puede afrontar las presiones normales de la vida, puede trabajar productiva y fructíferamente y es capaz de hacer una contribución a su comunidad.
La salud mental es la base para el bienestar y funcionamiento efectivo de una persona y su comunidad.
¿Qué puede afectar la salud mental?
La inseguridad.
La desesperanza.
Rápido cambio social.
Riesgos de violencia.
La falta de salud física.
La salud mental puede afectarse por las experiencias personales, los valores culturales, familiares, escolares y laborales, asimismo con la interacción social.
Beneficios
Buena salud física, y rápida recuperación de enfermedades físicas.
Relaciones de calidad con personas del entorno.
Estado de bienestar y proyectos para el futuro.
Mejor la calidad de vida de los individuos.
Recomendaciones
Tener buenos hábitos alimenticios.
Realizar ejercicio.
Conservar buenas relaciones interpersonales.
Evitar el tabaco y el consumo de alcohol.
Dormir 8 horas diarias. Realizar actividades sociales, recreativas, culturales y deportivas.
Fomentar el hábito de la lectura: leer enriquece la capacidad de atención e incrementa la memoria, aumenta la motivación y reduce el estrés.
La oración como práctica habitual de encuentro con Jesucristo vivo. — Coordinador diocesano para la Pastoral de la Vida, doctorando en Bioética.
