Desde 2021 el gobierno del Estado se ha negado a cubrir la nómina de la Orquesta Sinfónica de Yucatán, pese a que ésta es una paraestatal y hay un decreto publicado en el Diario Oficial —el 18 de marzo de 2008— por medio del cual se crea el Fideicomiso Garante de la OSY y se estipula el compromiso del Ejecutivo de dotarlo de recursos para ese fin.
En uno de los artículos señala específicamente que los recursos destinados no podrán ser menores a los ejercidos el año anterior.
Sin embargo, el gobierno estatal no solo ha incumplido este compromiso, sino que también ha reducido drásticamente el presupuesto en los últimos años.
En 2022 el monto de la nómina de la OSY es de $26.490,678 y el gobierno estatal ha aportado únicamente $12.500,000, lo que alcanzó para cubrir solamente el 47%, es decir, que el Figarosy pagó sueldos con el dinero del gobierno hasta junio pasado. De julio a octubre, el Fideicomiso cubrió la nómina con recursos propios y las aportaciones del Patronato de la Orquesta.
El personal de la institución es en su totalidad empleado del gobierno del Estado y afiliado al Isstey. La administración estatal pagó la nómina de todas las paraestatales, con excepción del Figarosy.
El actual gobierno ha incumplido la fracción I del artículo 5, ya que desde 2019 el Figarosy ha sido objeto de recortes en las aportaciones. El decreto al que se hace mención se publicó en el Diario Oficial del Gobierno del Estado de Yucatán, es el número 31,064, del martes 18 de marzo de 2008. En la página 11 se puede leer el Decreto número 69 en el que se crea el Fideicomiso Garante de la Orquesta Sinfónica de Yucatán, y la disposición respecto al otorgamiento de los recursos en las condiciones ya citadas.
En este enlace puede acceder a esa edición del Diario Oficial.
¿A cuánto ascienden los recursos que el gobierno ha otorgado a la OSY en los últimos años?
En 2013 fueron de $26.715,000; 2014, $27.610,771; 2015, $27.910,771; 2016, $29.318,973; 2017, $30.784,922; 2018, $32.016,319; 2019, $30.000,000 (primer año de reducción); 2020, $28.063,745; 2021, $5.000,000 (la más drástica reducción), aunque luego de una serie de conversaciones se logró que la administración aportase $7.500,000 para cerrar el año), y en 2022, $12.500,000.
Ante el recorte de 2021 se cancelaron los vales de despensa que se otorgaban a los empleados, músicos y administrativos, y se congelaron varias plazas de músicos.
El costo de la nómina del Figarosy para 2023 será de $27.782,939 y en el presupuesto de egresos presentado el viernes 25 de noviembre pasado al Congreso del Estado el gobierno contempló asignar a la institución únicamente $12.871,389.
Es importante destacar que la Orquesta, en tan solo 18 años, se ha posicionado como una de las más importantes del país, además, es una de las que más conciertos realiza al año y la única que cuenta con un programa de conciertos exclusivo para estudiantes. Desde 2014 “Sinfonízate” ha recibido más de 25 mil estudiantes de toda la entidad.
El costo anual de la nómina de las 20 secretarías para el ejercicio 2022 fue de $13,788.340,649 (Tomo II del Presupuesto de Egresos del Estado de Yucatán para el ejercicio fiscal 2022, publicado en portal del Congreso del Estado de Yucatán). El costo de la nómina de las 51 paraestatales fue de $5,768.802,633 (Tomo IV del Presupuesto de Egresos del Estado de Yucatán para el ejercicio fiscal 2022, publicado en portal del Congreso del Estado de Yucatán). La nómina total de las 21 secretarías y las 51 paraestatales fue $19,557.143,282.
De acuerdo con información recabada, las demás orquestas del país son subsidiadas al 100% por las administraciones de los estados donde se encuentran o las universidades de las que dependen, no así la Sinfónica de Yucatán, que, según datos proporcionados, es la más “barata” de la República.
Los presupuestos de las otras orquestas mexicanas oscilan entre los 50 millones y 100 millones de pesos.
El modelo de financiamiento de la Sinfónica suele ser elogiado por directores y solistas que la visitan. ¿Qué pasaría si a los trabajadores de cualquiera de las otras 50 paraestatales del gobierno del Estado no se les pagara su sueldo? ¿Los recortes solo aplican a las artes? ¿Es el fin de los esfuerzos para dotar a Yucatán de una orquesta de primer nivel?
Son algunas de las preguntas que quedan en el aire.— IRIS CEBALLOS ALVARADO
