Los muros del Palacio Cantón dejan la rigidez de su estructura y se convierten en voz e imagen para narrar la historia del edificio, en una proyección de videomapping arquitectónico y documental que muestra a propios y extraños lo sucedido a lo largo de más de 100 años en el emblemático inmueble de Paseo de Montejo.
El espectáculo “Las voces del Palacio Cantón” se estrenó el lunes pasado. Se podrá ver de nuevo de mañana al próximo miércoles 21, a partir de 7:30 p.m.
Josué Abraham Palma, artista audiovisual, es el creador del espectáculo, en el que no solo la vista se recrea con las imágenes que se proyectan en la fachada que mira al Paseo de Montejo, sino también el oído y la mente con la música que se compuso para el proyecto y la narración en “voz en off”.
Abraham Palma explica que el videomapping arquitectónico documental tiene duración aproximada de 18 minutos. La proyección se repite cinco o seis veces cada día, hasta las 8:30 p.m., lapso en el cual cualquier persona que pasa por el sitio puede detenerse y apreciarla en la acera junto al recinto.
Recuerda que el Palacio Cantón tiene 111 años de antigüedad y el proyecto se concibió para celebrar el aniversario 112, que se cumplirá en enero próximo.
Admite que es un edificio “extraño” en el sentido que lo construyó alguien que combatió a los mayas en la Guerra de Castas —el general Francisco Cantón Rosado—, a cuya muerte se vendió el inmueble al gobierno estatal, que lo destinó a la promoción de la cultura indígena.
Después de su adquisición por las autoridades, el edificio funcionó en sus primeros años como escuela de arte, a la que acudía Fernando Castro Pacheco. Luego fue sede de la primaria Hidalgo, donde vivían maestros y alumnos foráneos, en una especie de internado.
Más adelante fue residencia del gobernador y después volvió a ser edificio público como museo arqueológico, en cuya planta alta había una biblioteca y en la baja se daban clases de antropología y lengua maya. El sótano servía como dormitorio para los académicos.
Los balcones y jardines se usaron para celebrar graduaciones, y el edificio fue y aún es usado para la conservación y promoción de la cultura de tiempos pasados y de la actualidad, ya que no solo exhibe el patrimonio arqueológico, sino también el antropológico.
El recinto recibe piezas encontradas, a las que limpia, almacena y estudia.
Josué Abraham puntualiza que el documental aborda todas las etapas del Palacio Cantón y los usos que se le han dado hasta hoy, cuando, más que un museo, es un centro cultural.
Para expresarlo hizo una reinterpretación de las imágenes y recurrió a material de la Fototeca Guerra y el donado por la familia Cantón y otras personas.
Con respecto al guión, se elaboró a partir de una mesa de análisis con las doctoras Blanca González Rodríguez, autora del libro “100 años del Palacio Cantón”, y Gladys Arana López, experta en arquitectura e historia porfiriana. La voz de la narradora es de Lizette Abraham y la banda sonora la dirigió León Enríquez, con música original de Édgar Sulú.
También se grabaron voces de niños hablando en maya.
La realización del guión es de Rafael Lara.
La Fundación Castro Pacheco concedió los permisos para usar algunas imágenes del destacado pintor.— Iris Margarita Ceballos Alvarado
