Platicando con los abuelos me preguntaron qué podían hacer para darle el sentido cristiano a la Nochebuena.
“Acuesten al recién nacido en el pesebre como signo de que llegó a tu familia”, les comenté, y les sugerí:
Nieta y nieto:
“Querido Padre, Dios del cielo y de la tierra: En esta noche santa te queremos dar gracias por tanto amor. Gracias por mis papás y mis abuelos, gracias por mis hermanos y por nuestro hogar.
“Ayúdanos a preparar nuestros corazones para recibir al Niño Jesús con alegría y esperanza para compartir su amor en nuestra familia”.
Mamá y papá:
“Padre bueno, te pedimos que el Niño Jesús nazca también en nuestros corazones, que nos ayude a amarnos más como esposos y que podamos regalarle a nuestros hijos y a toda la familia el amor que tú nos das día a día”.
Luego, ponen al Niño Jesús en el pesebre y cantan algún villancico.
Abuela:
“Santísima Virgen María, gracias por aceptar ser la madre de Jesús y madre nuestra, gracias por tu amor y protección. Sabemos que día a día intercedes por nosotros y por nuestras intenciones, gracias madre”.
Abuelo:
“Querido San José, gracias por ser padre y protector del Niño Jesús, te pedimos que ruegues a Dios por nosotros para que seamos una familia unida en el amor y podamos ser ejemplo de paz y reconciliación para los demás.
“Invoco sobre nuestra familia la bendición del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén”.
Psicólogo clínico, UVHM. Tutor Salud Mental y Espiritualidad para Adultos. WhatsApp: 9993-46-62-06. TutorSaludMental
